Economía

Nueva York limita el uso de IA y pantallas en escuelas públicas

La ciudad de Nueva York implementará restricciones significativas en el uso de inteligencia artificial y pantallas en sus escuelas públicas, prohibiendo la IA hasta la secundaria y limitando el tiempo de exposición a dispositivos para los más jóvenes.

Fuente original: El Economista4 min de lecturaNeutral
Nueva York limita el uso de IA y pantallas en escuelas públicas
Imagen ilustrativa

Las claves de la nota

  • Prohibición de IA hasta la secundaria
  • Límites de pantalla para menores
  • Prohibición de chatbots de apoyo emocional
  • Restricciones para docentes en decisiones sensibles
  • Presión de padres motiva la medida

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de El Economista.

Nueva York se prepara para implementar una de las políticas más restrictivas de Estados Unidos respecto al uso de inteligencia artificial (IA) y dispositivos digitales en el ámbito educativo. A partir del próximo ciclo escolar, aproximadamente 600.000 estudiantes de escuelas públicas no podrán acceder a herramientas de IA hasta que ingresen a la secundaria. Adicionalmente, se impondrán fuertes limitaciones en el uso de pantallas para los alumnos de primaria e intermedio.

La medida, impulsada por el Departamento de Educación de la ciudad, también prohíbe en todos los niveles los chatbots diseñados para ofrecer apoyo emocional o relacionado con la salud mental. Para los alumnos de nivel intermedio, se establecerá una recomendación de hasta 45 minutos diarios de exposición a pantallas. Los docentes tampoco podrán utilizar IA para corregir ciertas tareas ni para tomar decisiones sensibles sobre los estudiantes, buscando preservar la conexión humana, la curiosidad y la creatividad.

Esta decisión responde a la creciente presión de padres preocupados por los efectos de la tecnología en el aprendizaje y el potencial uso indebido para la resolución de tareas. Si bien la medida es vista como un avance, algunos padres y educadores expresan que aún quedan interrogantes sobre su implementación, especialmente considerando la integración de IA en numerosas plataformas educativas existentes. El desafío para el Departamento de Educación será adaptar su presupuesto de aproximadamente US$ 40.000 millones a estas nuevas directrices.

Las excepciones a la norma incluirán programas educativos aprobados centralmente, herramientas para estudiantes con discapacidades o aprendices del idioma inglés. Los docentes, por su parte, tendrán mayor margen para usar IA en tareas administrativas y de planificación, pero no en decisiones académicas o de bienestar estudiantil. La implementación de estas restricciones en un ecosistema tecnológico ya saturado de IA generativa plantea un desafío considerable para el sistema educativo neoyorquino.

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