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Nueva Ley de Biocombustibles: Inversiones por Más de USD 1.000 Millones y Posibilidad de Participar del RIGI

Tras obtener media sanción en el Senado, la nueva ley de biocombustibles prevé inversiones privadas superiores a los 1.000 millones de dólares, con un incremento gradual en los cortes obligatorios de mezcla. Los proyectos podrán acceder al Régimen de Incentivo de las Grandes Inversiones (RIGI).

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Nueva Ley de Biocombustibles: Inversiones por Más de USD 1.000 Millones y Posibilidad de Participar del RIGI
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Las claves de la nota

  • Inversiones proyectadas superiores a USD 1.000 millones.
  • Incremento a 15% de bioetanol en naftas y 10% de biodiésel en gasoil.
  • Proyectos elegibles para el RIGI con inversión mínima de USD 200 millones.
  • Fortalecimiento de cadenas de soja, maíz y caña de azúcar.
  • Ahorro de divisas por sustitución de combustibles fósiles.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Bichos de Campo.

El Senado de la Nación otorgó media sanción a la nueva ley de biocombustibles, un marco regulatorio que el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) considera fundamental para el desarrollo sustentable y el agregado de valor en origen. La normativa establece un incremento progresivo en los cortes obligatorios de mezcla, elevando el bioetanol al 15% en naftas y el biodiésel al 10% en gasoil.

Según estimaciones del CAA, la plena implementación de esta ley impulsará inversiones privadas que superarían los 1.000 millones de dólares. Estos fondos se destinarían a la ampliación de capacidad instalada, desarrollo tecnológico, infraestructura logística y la generación de energías limpias. La medida fortalecerá las cadenas productivas de soja, maíz y caña de azúcar, promoviendo el desarrollo del interior del país.

Además de su impacto económico directo, la ley generará puestos de trabajo y permitirá un ahorro estratégico de divisas mediante la sustitución de combustibles fósiles importados. Gustavo Idígoras, presidente del CAA, destacó que la iniciativa apuesta al federalismo, a la reducción de la huella de carbono, a la mejora de la calidad de los biocombustibles y a precios más competitivos para el consumidor.

Un aspecto relevante para los inversores es que los proyectos de biocombustibles que requieran una inversión inicial mínima de 200 millones de dólares podrán participar del Régimen de Incentivo de las Grandes Inversiones (RIGI). Actualmente, las inversiones previstas se concentran en bioetanol, dado que la capacidad instalada para biodiésel ya es suficiente para cumplir con las exigencias de la norma.

La Cámara de Diputados ahora deberá sancionar definitivamente la ley para que este potencial productivo se materialice en la economía argentina a partir de 2027. El sector agroindustrial y las provincias productoras de granos y caña de azúcar son los principales beneficiados, esperando un impulso significativo en la producción y la generación de empleo de calidad.

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