Presupuesto 2027: aumentos nominales en organismos del agro se reducen al descontar la inflación
El proyecto de presupuesto 2027 enviado por el Gobierno prevé incrementos nominales en áreas clave del agro, pero estos se achican significativamente al considerar la inflación. Uno de los organismos incluso presenta una caída real respecto al crédito vigente de 2026.
Las claves de la nota
- Aumento nominal del 31,2% para Inase en presupuesto 2027.
- Variación real negativa del 2,1% para el INV.
- Senasa cubre el 74% de su gasto con tasas sectoriales.
- Incremento real promedio del 5,5% para cuatro áreas del agro.
- Presupuesto 2027: $466.200 millones vs $366.700 millones (2026).
El proyecto de presupuesto 2027 presentado por el gobierno de Javier Milei contempla aumentos nominales en la mayoría de las partidas destinadas a organismos del sector agropecuario, a pesar del contexto de fuerte recorte fiscal. Sin embargo, al ajustar estos incrementos por la inflación proyectada, la perspectiva cambia drásticamente.
Organismos como el Instituto Nacional de Semillas (Inase) verían un aumento nominal del 31,2%, el Inidep un 28,8%, Senasa un 25,6% y el INV un 17,9%. La Secretaría de Agricultura, en su conjunto, pasaría de unos $99.000 millones a $130.000 millones, un alza nominal cercana al 31%. En términos reales, y considerando una inflación promedio del 20,5%, el incremento total para cuatro áreas analizadas sería de aproximadamente 5,5%, sumando unos $466.200 millones frente a los $366.700 millones de 2026.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) proyecta un gasto de $288.700 millones, un aumento del 25,6% nominal y 4,2% real. Cabe destacar que el 74% de su gasto se cubre con tasas y servicios cobrados al propio sector productivo. Por otro lado, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) presenta una particularidad: su presupuesto de $20.400 millones para 2027, aunque nominalmente superior a los $17.300 millones de 2026, representa una variación real negativa del 2,1%.
Estos datos son relevantes para el sector agroindustrial argentino, que incluye a la región de Rosario, un polo productivo y logístico fundamental. La asignación de recursos, incluso con aumentos nominales, debe ser analizada en su dimensión real para comprender el verdadero alcance de las políticas públicas. La dependencia de organismos como Senasa de las tasas sectoriales también es un punto a observar, ya que traslada parte del costo operativo a los productores y exportadores.
