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Milei y la economía: ¿A la deriva ante la incertidumbre electoral?
La falta de certeza sobre la reelección de Javier Milei genera estrés en los parámetros económicos, elevando el riesgo país. El mercado se pregunta si los lineamientos actuales se revertirán tras 2027.
- Riesgo país cerca de 500 puntos básicos.
- Incertidumbre sobre reelección de Milei genera estrés económico.
- Expectativas económicas en descenso según Universidad Di Tella.
- Gobierno mantiene política de austeridad y no expansiva.
- Sugerencias para impulsar la economía sin emisión.
La economía argentina se encuentra en una encrucijada, marcada por la incertidumbre política y su impacto directo en los indicadores financieros. La falta de claridad sobre la posible reelección de Javier Milei para un segundo mandato genera "estrés" en los parámetros económicos, lo que se traduce en un aumento del riesgo país, que se acerca a los 500 puntos básicos. Este escenario plantea interrogantes en el mercado sobre la continuidad de las políticas actuales más allá de 2027, especialmente si "La Libertad Avanza" no logra retener el poder.
A pesar de que el Gobierno presentó su programa financiero y recibió el apoyo del FMI, la percepción general no mejora significativamente. Las expectativas sobre la economía para los próximos doce meses, medidas por la Universidad Di Tella, han caído casi 5 puntos. Esto contrasta con la visión de agencias como Moody's, que habían destacado una "creciente aceptación social de la disciplina fiscal". El politólogo Ignacio Labaqui advierte que si la situación no mejora en los próximos meses, las dudas sobre la reelección se intensificarán, haciendo crucial que el "ciudadano de a pie" comience a percibir una mejora tangible.
El presidente Javier Milei, fiel a sus convicciones económicas liberales inspiradas en Friedrich Hayek, parece reacio a modificar su enfoque, centrado en la libertad individual y la minimización de la intervención estatal. Esta postura lo ha llevado a "atar su convicción a un mástil", dejando a la economía "a la deriva de los vientos" de las expectativas del mercado, la economía mundial y las decisiones individuales. Sin embargo, la economía muestra signos de mayor robustez que al inicio de la gestión, con una inflación mensual en torno al 2% y un aumento en las reservas, lo que permite vislumbrar un horizonte menos sombrío que en períodos de inflación de dos dígitos.
El Gobierno ha dado señales claras de austeridad, sin impulsos expansivos ni endeudamiento adicional. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, carece de fondos, el vocero presidencial Adrián Ravier negó un "Plan Platita", y el ministro de Economía, Luis Caputo, no ha realizado colocaciones en el mercado. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, mantiene una postura expectante respecto al tipo de cambio y no ha modificado los encajes. Ante este panorama, surge la pregunta recurrente sobre cómo el Gobierno puede generar impulso sin desobedecer sus principios.
Como alternativa, el ex secretario de Finanzas Miguel Kiguel sugiere el uso de los fondos del FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad) de la ANSeS para financiar obra pública o potenciar el crédito hipotecario, una opción sin costo fiscal ni emisión monetaria que, por razones inexplicables, el Gobierno no ha avanzado en destrabar. Otra vía es continuar con la agenda de desregulación, como admitió el CEO de Adecoagro, Mariano Bosch, quien destacó los beneficios de este enfoque.
La noticia es de gran relevancia para inversores y empresarios argentinos, ya que la incertidumbre política y su impacto en el riesgo país y las expectativas económicas definen el clima de negocios. Los actores económicos deben vigilar de cerca la evolución del riesgo país, las declaraciones del gobierno sobre políticas fiscales y monetarias, y los indicadores de confianza para anticipar posibles cambios en el escenario macroeconómico y tomar decisiones de inversión y producción informadas. La situación de la economía en Rosario y la región estará directamente influenciada por estas variables nacionales.

