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Milei evita la crisis del tercer año y se mantiene competitivo para 2027 pese al consumo débil
El gobierno de Javier Milei ha logrado la estabilidad cambiaria y avances en la lucha contra la inflación, pero el bajo consumo y la creciente dolarización impactan negativamente en sectores clave, proyectando un crecimiento del PBI menor al esperado.
- Estabilidad cambiaria lograda.
- Inflación en descenso.
- Consumo interno débil.
- Crecimiento del PBI revisado a la baja.
- Competitividad electoral de Milei.
A pesar de un contexto de consumo interno debilitado, el gobierno de Javier Milei ha logrado sortear la tradicional crisis del tercer año de gestión, un escenario que ha afectado a la mayoría de los presidentes latinoamericanos recientes y a la propia Argentina en el pasado. La estrategia se centró en mantener la estabilidad cambiaria, objetivo que se cumplió, y en una férrea lucha contra la inflación, con expectativas de que cierre el año en torno al 30% y proyecte un 20% para 2027, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). Si bien estos logros son significativos para la competitividad electoral de cara a 2027, no aseguran el triunfo, dado que la aprobación presidencial se mantiene en niveles que no garantizan una victoria en primera vuelta.
La contracara de esta política de austeridad y control monetario es el estancamiento del consumo. La falta de liquidez frena la demanda de bienes durables, afectando especialmente a sectores como la industria, el comercio y la construcción, mientras que la energía, minería y agro muestran un mejor desempeño. Economistas advierten que una parte importante de la economía se encuentra en dificultades. La creciente dolarización de los ahorros también conspira contra la inversión en pesos y el dinamismo de la economía real.
El crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) ha sido revisado a la baja, proyectándose un 2,4% para este año, cifra inferior a las estimaciones previas del FMI. Este escenario, calificado como "gris" por analistas, presenta una economía sin crisis inminente pero sin perspectivas de mejoras sustanciales a corto plazo. La clave para la continuidad del gobierno residirá en la evolución futura de la economía, ya que el alto nivel de rechazo hacia las posibles alternativas opositoras mantiene a Milei en una posición competitiva, aunque precaria.
Para la región de Rosario y Santa Fe, este panorama implica una continuidad en la cautela de los consumidores y una desaceleración en sectores vinculados a la industria y la construcción. Si bien el sector agroexportador se beneficia de la estabilidad cambiaria y la potencial baja inflacionaria, la falta de dinamismo en el mercado interno podría limitar el crecimiento de las cadenas de valor asociadas. Los productores y empresarios deberán seguir de cerca la evolución del consumo, las tasas de interés y las políticas de estímulo que el gobierno pueda implementar para reactivar la demanda interna.
La estabilidad cambiaria y el control de la inflación son datos clave para inversores y productores, ya que reducen la incertidumbre y sientan bases para la planificación. Sin embargo, el bajo consumo y la revisión a la baja del PBI exigen cautela. Es fundamental seguir de cerca la evolución del consumo y las políticas gubernamentales para reactivar la demanda interna, así como el desempeño de los sectores productivos más afectados.

