La Legua: historia familiar y banco genético detrás de un gigante de los remates agropecuarios
La Compañía La Legua, con sede en Coronel Pringles, celebró su remate número 54 ininterrumpido, consolidándose como un referente en genética ganadera. La empresa familiar, con más de 100 años de historia, se destaca por su banco genético y la importación pionera de razas.

Las claves de la nota
- Remate 54 de La Legua con 555 animales vendidos.
- Toro Épico vendido por $35 millones.
- Historia familiar desde 1922.
- Pioneros en importación de genética (Polled Hereford).
- Banco genético para mejora continua.
La Compañía La Legua, ubicada en Coronel Pringles, provincia de Buenos Aires, reafirmó su posición como un actor clave en el mercado de la genética ganadera al celebrar su remate anual número 54. El evento, que convocó a 343 personas, comercializó 555 animales, incluyendo toros de pedigrí y puro controlado, y hembras. Un toro destacado, Épico, alcanzó un valor de $35 millones, demostrando la tracción que ejerce el nombre de la cabaña en las ventas.
La historia de La Legua se remonta a 1922, cuando la familia Badaracco adquirió su primer campo. Fue en 1970 cuando compraron "La Legua" y tres años después realizaron su primer remate. La empresa ha sido pionera en la importación de genética al país, destacándose la llegada de Polled Hereford en 1975 y una importación masiva de 85 animales en 1979. Eduardo Sigmaringo, cuarta generación de la familia, lidera la compañía, que se formalizó como Compañía La Legua S.A. en 2005, abarcando también campos en Salta y Formosa.
El éxito de La Legua no reside solo en la venta de animales, sino en el mantenimiento y evolución de su plantel genético. La compañía opera un banco genético que extrae material de sus mejores vacas para mejorar la calidad de los reproductores. Este enfoque en la genética de vanguardia es crucial para la sostenibilidad y el crecimiento del sector ganadero argentino, impactando directamente en la productividad de otros rodeos del país.
Para la región de Rosario y la provincia de Santa Fe, el modelo de La Legua representa un ejemplo de inversión a largo plazo en genética de calidad. La constante innovación y la apuesta por la mejora genética son factores que impulsan la competitividad del sector agropecuario argentino en su conjunto. La trayectoria de la empresa demuestra la importancia de la planificación familiar y la visión estratégica para consolidarse en un mercado tan dinámico.
