La encrucijada monetaria de Milei: acumular reservas, bajar la inflación y recuperar la actividad
Un informe del sector privado señala que el principal desafío para la política monetaria del gobierno de Milei es dotarla de mayor transparencia y previsibilidad. La acumulación de reservas, la desaceleración de la inflación y la recuperación de la actividad económica se encuentran en conflicto.

Las claves de la nota
- Base monetaria aumentó 9,2% respecto al cierre de 2025.
- BCRA compró US$14.800 millones en divisas.
- Sector privado compró cerca de US$2.700 millones en divisas en agosto.
- Demanda de dinero débil y preferencia por el dólar persisten.
La política económica del gobierno de Javier Milei enfrenta una compleja encrucijada, donde los objetivos de acumulación de reservas, desaceleración de la inflación y recuperación de la actividad económica se encuentran en tensión, según un informe del sector privado. El análisis de IERAL destaca que la recuperación de la demanda de dinero es una condición central para avanzar simultáneamente en estos tres frentes. El reporte indica que la base monetaria aumentó un 9,2% respecto del cierre de 2025, siendo la compra de divisas por parte del BCRA en el Mercado Libre de Cambios el único factor expansivo identificado, con un monto equivalente a US$14.800 millones. Sin embargo, la autoridad monetaria ha logrado retirar 81 de cada 100 pesos inyectados a través de diversas operaciones de absorción. La acumulación de reservas, según el informe, responde fundamentalmente a la contracción del crédito interno y no a un repunte en la demanda nominal de pesos, marcando una diferencia con la etapa inicial de gestión donde la recomposición de la demanda de moneda local tuvo un rol más protagónico. La debilidad en la demanda de pesos se manifiesta en la persistente preferencia del sector privado por el dólar, con compras netas que rozaron los US$2.700 millones en agosto. Este fenómeno se atribuye a una "reconfiguración de portafolios" ante la evaluación de los inversores sobre la evolución económica y los riesgos políticos de cara a las elecciones de 2027, incluyendo la preocupación por indicadores débiles de actividad y el temor a un regreso de políticas de "dominancia fiscal" y controles cambiarios más estrictos. Ante este panorama, el margen de maniobra para estimular la actividad mediante política monetaria o fiscal resulta "sumamente acotado", advierte IERAL. Para mejorar la previsibilidad y la eficiencia del esquema económico, el informe subraya la necesidad de reglas más claras y explícitas para la política monetaria, citando la experiencia peruana de los años 90 como referencia. Se propone avanzar hacia la autonomía plena del BCRA y una comunicación oficial más sobria para preservar la credibilidad del programa económico.
