Economía

La desinflación no seduce votos: el dilema del dólar barato y las prioridades cambiantes del electorado argentino

El UBS analiza si la baja de la inflación alcanza para ganar elecciones, señalando que las prioridades de los argentinos viraron hacia el empleo y los ingresos, a pesar de los avances en materia de precios.

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La desinflación no seduce votos: el dilema del dólar barato y las prioridades cambiantes del electorado argentino
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Las claves de la nota

  • Crecimiento PBI proyectado en 1,5% para este año.
  • Inflación interanual del 30% en equilibrio funcional.
  • Prioridades ciudadanas viraron a empleo e ingresos.
  • S&P baja proyección PBI a 2,2%.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de El Economista.

A pesar de los avances en la desaceleración de la inflación, el panorama económico argentino presenta desafíos que van más allá de la estabilidad de precios. Consultoras locales y JP Morgan proyectan un crecimiento del PBI para este año del 1,5%, cifra significativamente menor a las estimaciones gubernamentales. La esperanza del gobierno de Javier Milei y Luis Caputo reside en una futura reactivación, aunque las proyecciones del mercado para 2027 (entre 2,5% y 3%) tampoco son optimistas.

El análisis del poderoso UBS pone el foco en la efectividad de la baja inflacionaria como herramienta electoral. Si bien se reconoce que la administración Milei ha alejado al país de la hiperinflación, logrando un equilibrio inflacionario del 30% interanual, las encuestas recientes revelan un cambio en las preocupaciones ciudadanas. La inflación ha descendido en la lista de prioridades, siendo superada por la incertidumbre económica, el empleo y los niveles de ingresos.

Esta mutación en las expectativas ciudadanas es un punto clave para el UBS, que observa atentamente la evolución de la actividad económica y el empleo. Si bien confían en que el gobierno mantendrá el rumbo en materia de desinflación, incluso con un enfoque gradualista, advierten que la continuidad de las reformas y el respaldo político dependerán de la mejora tangible en el bolsillo de los argentinos. La austeridad, si no se acompaña de un crecimiento real de los ingresos y el empleo, podría erosionar el apoyo popular.

En línea con estas preocupaciones, Standard & Poor's redujo su proyección de crecimiento del PBI a 2,2%, señalando que el buen desempeño de sectores como la minería y la agricultura no ha sido suficiente para compensar la debilidad en sectores intensivos en mano de obra. La agencia espera una volatilidad significativa en el período previo a las elecciones generales de octubre, anticipando un repunte del PBI a 2,9% en 2027, pero condicionado a la moderación inflacionaria y la ampliación del crecimiento a sectores rezagados.

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