La burbuja de la IA podría provocar la peor caída del S&P 500 desde 2008, según un importante banco de Wall Street
Un importante banco de inversión de Londres advierte que el furor por la inteligencia artificial podría desmoronarse en los próximos dos años, provocando un desplome del S&P 500 superior al 30%. Se recomienda adoptar una estrategia defensiva ante este escenario.

Las claves de la nota
- Caída del S&P 500 superior al 30% proyectada.
- Burbuja de IA podría estallar entre 2027 y 2028.
- Costo del crédito y inflación, factores de riesgo.
- Recomendación: estrategia defensiva ante posible desplome.
La euforia desatada por el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) podría estar gestando la peor caída del índice S&P 500 desde la crisis financiera de 2008, según Joachim Klement, jefe de estrategia de mercado de Panmure Liberum. Las acciones de las grandes tecnológicas, conocidas como 'hyperscalers', han alcanzado niveles récord impulsadas por el optimismo en el gasto en infraestructura de IA, superando históricamente inversiones de gran envergadura.
Klement proyecta que esta tendencia podría revertirse en los próximos dos años, específicamente entre 2027 y 2028, lo que desencadenaría un desplome significativo en el mercado bursátil estadounidense. Su escenario base estima que el S&P 500 retrocedería hasta los 5.000 puntos para finales de 2027, lo que representa una caída del 36% respecto a los niveles actuales. Similarmente, el índice Stoxx 600 de Europa podría caer más de un 30%.
Esta perspectiva se fundamenta en la preocupación por la inflación persistente a nivel global y el aumento del costo del crédito, factores que podrían agotar el flujo de caja de las 'hyperscalers' y hacer prohibitivo el endeudamiento para sus masivas inversiones en centros de datos, que se prevé superen los u$s713.000 millones en 2026. Si bien Klement reconoce que su pronóstico podría ser prematuro, recomienda a los inversores prepararse y adoptar una estrategia defensiva.
La estrategia sugerida implica monitorear el S&P 500 y, en caso de que caiga por debajo del promedio móvil de 200 días, transicionar hacia sectores ultradefensivos como alimentos, tabaco y productos farmacéuticos. Este escenario de posible corrección bursátil global tiene implicancias directas para los inversores argentinos, quienes deben estar atentos a la volatilidad internacional y considerar la diversificación de sus carteras hacia activos más seguros.
