Familia tipo en CABA necesita casi $2.700.000 para ser clase media (sin alquiler)
El umbral para ser considerado clase media en la Ciudad de Buenos Aires en septiembre fue de $2.669.814, un aumento del 2,5% respecto a agosto, superando la inflación del 1,8%. Sin considerar el alquiler, la cifra se eleva a más de $4.000.000.

Las claves de la nota
- Familia tipo porteña necesita $2.669.814 para ser clase media (septiembre).
- Costo de alquiler eleva el umbral a más de $4.000.000 mensuales.
- Inflación de clase media porteña superó al IPC general en 2023.
- Línea de indigencia subió 24% en septiembre.
- Pobreza en CABA alcanzó el 21,9% en el segundo trimestre.
Ser clase media en la Ciudad de Buenos Aires se ha vuelto cada vez más costoso. En septiembre, una familia tipo necesitó un ingreso de $2.669.814 para alcanzar esta categoría, excluyendo el gasto de alquiler. Esta cifra representa un incremento del 2,5% respecto a agosto, superando la inflación oficial del 1,8% registrada en el mismo mes.
El acumulado de los primeros nueve meses del año muestra un alza del 254% en la canasta de la clase media porteña, que pasó de $2.128.462 a $2.669.814. Este incremento supera la inflación promedio del período, que se ubicó en 237%, según datos del Instituto de Estadística y Censos porteño. La variación en los valores de las canastas de consumo está fuertemente influenciada por los gastos en servicios públicos y privados, como medicina y colegios, así como por la posesión de automóviles o la situación habitacional (propietario o inquilino).
La situación se agrava considerablemente si se incluye el costo de un alquiler. En septiembre, el umbral para ser clase media trepó a más de $4.000.000 mensuales. Los alquileres en CABA han experimentado aumentos significativos, subiendo un 23% entre enero y septiembre y un 309% interanual, en línea con la inflación general. Se estima que el 35% de los hogares porteños son inquilinos, lo que pone en una situación de mayor vulnerabilidad a una porción importante de la población.
Paralelamente, la línea de indigencia también ha aumentado por encima de la inflación, impulsada por la suba de alimentos. En septiembre, una familia tipo necesitó $925.941 para no ser considerada indigente, un incremento del 24% respecto al mes anterior. Para no caer en la pobreza, los ingresos debieron superar los $1.687.299. Estos datos reflejan la creciente presión sobre el poder adquisitivo de los hogares argentinos, con especial impacto en las grandes urbes.
Si bien la noticia se centra en la Ciudad de Buenos Aires, las tendencias observadas tienen un correlato directo en Rosario y su área metropolitana. Los aumentos en servicios, alimentos y alquileres son fenómenos generalizados en todo el país, aunque las cifras específicas pueden variar. La inflación en rubros de servicios y la dinámica del mercado inmobiliario son puntos clave a seguir para entender la evolución del poder adquisitivo de los hogares en nuestra región. La persistencia de estas tendencias podría derivar en una mayor concentración de la población en los segmentos de menores ingresos y una contracción del consumo interno.
