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Inflación de abril fue del 2,6%, la más baja en cinco meses, y acumula 32,4% interanual
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una desaceleración del 2,6% en abril, marcando la primera baja en 10 meses. Las consultoras proyectan una inflación cercana al 2,2% para mayo, aunque con aumentos significativos en transporte.
- Inflación de abril: 2,6%
- Acumulado interanual: 32,4%
- Proyección mayo: 2,2%
- Precios Regulados: +4,7% en abril
- Transporte: +4,4% en abril
La inflación en Argentina mostró una desaceleración significativa en abril, registrando un Índice de Precios al Consumidor (IPC) del 2,6%. Este dato representa una baja de 0,8 puntos porcentuales respecto al 3,4% de marzo y marca el fin de una racha de 10 meses consecutivos de aumentos. La variación interanual se ubicó en el 32,4%, con un acumulado anual del 12,3%. El resultado estuvo en línea con las proyecciones del equipo económico y consultoras privadas, que estimaban un rango entre 2,4% y 2,8%.
El desglose por categorías revela que los Precios Regulados lideraron las subas con un 4,7%, impulsados por ajustes en transporte y electricidad. El IPC núcleo, por su parte, aumentó un 2,3%, influenciado por incrementos en alquileres, servicios de vivienda y gastos en restaurantes. Los precios estacionales no registraron variación neta, ya que los aumentos en indumentaria se compensaron con bajas en turismo y frutas.
En el ámbito regional, el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas tuvo un impacto mayor en el Noreste, Noroeste y la región Pampeana. En el Gran Buenos Aires, la incidencia principal provino de Vivienda, electricidad, gas y otros combustibles, debido a subas en alquileres y tarifas eléctricas. El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que la cifra de abril es la más baja en cinco meses y la menor para un mes de abril desde 2017, excluyendo el particular año 2020.
Las proyecciones para mayo sugieren una continuidad en la moderación inflacionaria. Los relevamientos de consultoras en la primera semana de mayo indican una casi nula variación en Alimentos y bebidas, con estimaciones que van desde deflación del 0,1% hasta un 0,3%. Sin embargo, se anticipa un piso inflacionario en torno al 2,2% mensual, condicionado por fuertes incrementos en el sector transporte (con aumentos significativos en CABA y AMBA) y ajustes programados para colectivos y trenes. A esto se suman aumentos previstos en combustibles y actualizaciones automáticas en prepagas, alquileres y telecomunicaciones.
Para Rosario y la región, la desaceleración de la inflación general es una noticia alentadora, especialmente en el rubro de alimentos, que impacta directamente en el poder adquisitivo de los hogares. Sin embargo, los aumentos previstos en tarifas de transporte y servicios públicos podrían contrarrestar parcialmente este alivio. Es crucial seguir de cerca la evolución de los precios de los combustibles y las tarifas de transporte, así como el comportamiento de los alquileres y prepagas, para evaluar el impacto real en la economía local y regional.
La desaceleración de la inflación es una señal positiva para la economía argentina, impactando directamente en el poder adquisitivo de los consumidores y la previsibilidad para las empresas. Los inversores y productores deben monitorear de cerca la evolución de los precios regulados y el transporte, ya que estos rubros continúan ejerciendo presión alcista y podrían afectar las proyecciones de inflación para los próximos meses.

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