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Mejora de la calificación de la deuda argentina a B-/B por S&P: ¿qué implica para el flujo de fondos?
Standard & Poor’s elevó la calificación crediticia de la deuda soberana argentina a B-/B, un cambio que abre la puerta a inversores institucionales previamente restringidos y reduce el margen de especulación de los fondos buitre.
- Calificación de deuda argentina mejorada a B-/B por S&P.
- Apertura a inversores institucionales previamente restringidos.
- Bonar 2028 licitado a tasa del 8,53% anual.
- Dólar mayorista cerró a $1.433,50.
- Riesgo país en 503 puntos básicos.
La agencia calificadora Standard & Poor’s ha otorgado una mejora significativa a la deuda soberana argentina, elevándola a la categoría B-/B. Esta decisión, considerada oportuna por su impacto en el mercado, rompe con la expectativa de que la agencia mantendría la calificación anterior, cediendo ante las recientes evidencias de solvencia financiera del país para afrontar sus compromisos.
La mejora crediticia tiene implicaciones directas para el acceso a capitales internacionales. Fondos de pensiones, compañías de seguros y otros inversores institucionales, que antes se veían imposibilitados de invertir en activos argentinos debido a la calificación inferior (CCC), ahora podrán incorporar títulos soberanos en sus carteras. Esto podría traducirse en un mayor flujo de fondos hacia el país, dinamizando el mercado de capitales.
En este contexto, la licitación del Bonar 2028 del Tesoro argentino resultó exitosa, recibiendo ofertas holgadas que permitieron aceptar los USD 200 millones anunciados a una tasa del 8,53% efectivo anual. La suba en la calificación también desalienta la especulación de los denominados "fondos buitres" ante un posible default, fortaleciendo la estabilidad financiera.
Paralelamente, la deuda de la Ciudad de Buenos Aires alcanzó una calificación AAA, posicionándose como la de mayor solidez dentro del ámbito subsoberano argentino, lo que se traduce en bonos de menor riesgo y tasas más bajas. A pesar de las turbulencias globales, como el conflicto entre Estados Unidos e Irán y el aumento de la inflación en EE.UU. que impulsó una suba de tasas, los bonos argentinos mostraron una menor afectación en comparación con otros mercados emergentes, con un riesgo país que se ubicó en 503 puntos básicos.
En el mercado cambiario, el dólar mayorista cerró a $1.433,50, con una baja del 0,6%, permitiendo al Banco Central adquirir USD 121 millones. Los dólares financieros como el MEP y el CCL también experimentaron descensos, al igual que el dólar blue, que se ubicó en $1.450. La consultora F2 señala que, si bien la mejora es positiva, la incertidumbre política sigue siendo un obstáculo para una recuperación más profunda, y el riesgo país aún presenta una brecha de aproximadamente 100 puntos básicos con respecto a Ecuador.
La mejora en la calificación crediticia de la deuda argentina por parte de S&P es una noticia clave para inversores y empresarios, ya que abre la puerta a un mayor acceso a financiamiento internacional y reduce la percepción de riesgo. Es fundamental seguir de cerca cómo esta mejora se traduce en un flujo de fondos real y si contribuye a estabilizar las variables macroeconómicas del país, incluyendo el tipo de cambio y las tasas de interés a mediano plazo.

