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¿Fin de una era?: Argentina podría perder el primer puesto como exportador de harina de soja ante Brasil
Brasil superó a Argentina en exportaciones de harina de soja en el primer cuatrimestre de 2026, exportando 7,7 millones de toneladas frente a las 7,5 millones de Argentina, poniendo en riesgo el liderazgo histórico del país en este estratégico mercado.
- Brasil superó a Argentina en exportación de harina de soja (7,7 vs 7,5 millones de tons en Q1 2026).
- Harina de soja aportó >13% a exportaciones totales argentinas (promedio 2019-2024).
- Producción de soja argentina estancada en ~50 millones de tons.
- Retenciones y baja adopción de genética afectan competitividad argentina.
El sector agroindustrial argentino se encuentra ante un escenario sin precedentes, ya que Brasil ha superado a la Argentina en exportaciones de harina de soja durante el primer cuatrimestre de 2026. Los datos oficiales indican que Brasil exportó 7,7 millones de toneladas, mientras que Argentina despachó 7,5 millones, una diferencia que amenaza el histórico liderazgo argentino en este mercado estratégico. La harina de soja ha sido un pilar fundamental para la economía nacional, aportando más del 13% de las exportaciones totales del país en el promedio 2019-2024 y concentrando más del 50% de los envíos del complejo sojero. En la campaña anterior, los ingresos anuales superaron los USD 10.500 millones, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Este cambio de liderazgo se produce en un contexto de estancamiento productivo en Argentina, mientras que Brasil y Estados Unidos muestran un crecimiento sostenido. La brecha entre Argentina y Brasil en exportaciones de harina de soja se ha reducido drásticamente en la última década, pasando de 21 millones de toneladas a solo 2,5 millones proyectadas para 2026-2027. La producción argentina de soja, que en 2016 se proyectaba alcanzar 65 millones de toneladas, actualmente ronda los 50 millones, incluso recurriendo a importaciones de Paraguay para compensar la caída.
La pérdida de competitividad argentina se atribuye a diversos factores, incluyendo la reducción de la superficie sembrada, las retenciones del 24% para el poroto y del 22,5% para el aceite y la harina, y la limitada adopción de genética certificada. En contraste, Brasil ha impulsado su sector con políticas de fomento a los biocombustibles y una estrategia de diversificación de mercados. La harina de soja argentina, que supo llegar a más de 68 países en la campaña 23/24, vinculando comercialmente al país con más de un tercio del mundo, ahora enfrenta un desafío mayúsculo para mantener su posición de privilegio.
Esta noticia es crucial para inversores y productores agropecuarios argentinos, ya que la pérdida del liderazgo en la exportación de harina de soja podría tener un impacto significativo en los ingresos por exportación y la balanza comercial. Es fundamental seguir de cerca la evolución de la producción local, las políticas de retenciones y la competitividad frente a Brasil y Estados Unidos para anticipar futuras tendencias del mercado.

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