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Industria Textil: Opera al 42% de su capacidad, lidera despidos y es la que menos sube precios
Un informe de la Fundación Protejer revela que el sector textil opera con apenas el 42,4% de su capacidad instalada en abril, lidera la pérdida de empleo con un desplome del 20% desde diciembre de 2023 y sus precios aumentan por debajo de la inflación general.
- Industria textil opera al 42,4% de su capacidad en abril.
- Desplome del 20% en empleo asalariado registrado desde diciembre 2023.
- Precios de indumentaria subieron solo 0,3% mensual en mayo.
- Caída del 23% interanual en la actividad textil en abril.
La industria textil argentina atraviesa una crisis profunda, operando a un mínimo histórico del 42,4% de su capacidad instalada en abril, según un informe de la Fundación Protejer. El sector ha sufrido una caída interanual del 23% en su actividad durante abril y acumula un descenso del 25,5% en el primer cuatrimestre de 2026 respecto al año anterior. Esta situación se agrava con un crecimiento significativo en los despidos, registrando la caída porcentual de empleo asalariado registrado más alta de toda la economía, con un desplome del 20% entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, lo que significó la pérdida de 24.097 puestos de trabajo directos y el cierre de 874 empresas productivas.
Paradójicamente, a pesar de la severa contracción productiva y la pérdida de empleo, el sector textil es el que menor aumento de precios ha registrado en comparación con el resto de la economía. Mientras la inflación general de mayo de 2026 fue del 2,1% mensual y 33,2% interanual, el rubro de prendas de vestir y calzado aumentó solo un 0,3% mensual y un 12% interanual. Acumulando desde diciembre de 2023, la indumentaria subió un 126%, muy por debajo del 228,5% del nivel general del IPC. Los precios mayoristas textiles también se ubican por debajo de la media industrial.
El informe atribuye esta situación al desmantelamiento de medidas de protección de las últimas dos décadas y a la competencia de importados, incluyendo mercadería de contrabando. La caída en la producción se refleja en todos los segmentos, con prendas de vestir y calzado registrando una baja del 8,8% interanual en abril y una contracción del 14,3% en el rubro calzado. La baja utilización de la capacidad instalada, con más de 6 de cada 10 máquinas paradas en el primer cuatrimestre, es una señal de alarma sobre la viabilidad del sector.
Para la región de Rosario y Santa Fe, la crisis textil implica una menor demanda de insumos locales, afectando a industrias conexas como la química o la logística. La pérdida de empleo directo e indirecto impacta en el consumo y la actividad económica general de la provincia. El antecedente de políticas de apertura comercial sin un análisis exhaustivo de la competitividad local podría generar un ciclo de desindustrialización difícil de revertir, afectando la diversificación productiva de la región.
Este informe es crucial para inversores y empresarios del sector textil, ya que detalla una crisis profunda con cifras alarmantes de capacidad ociosa y pérdida de empleo. Es fundamental observar si se implementarán medidas de apoyo o si la tendencia de desindustrialización continuará, afectando la cadena de valor y el empleo en la región. La baja inflación de precios en el sector, frente a una alta inflación general, sugiere presiones competitivas o una caída de la demanda que requiere atención.

