Industria en rojo: el conurbano perdió más de 25.000 empleos fabriles en dos años
Un relevamiento oficial reveló que el sector manufacturero perdió 66.262 empleos formales entre 2024 y 2026, con el Gran Buenos Aires liderando la caída con 25.623 bajas.

Las claves de la nota
- 66.262 empleos industriales perdidos entre 2024 y 2026
- GBA perdió 25.623 puestos fabriles (-7,4%)
- 3 provincias patagónicas con saldo positivo en empleo industrial
- Industria retrocedió 5,2%, más que el empleo privado total (2,2%)
El sector industrial argentino atraviesa un período de marcado deterioro, con una pérdida neta de 66.262 empleos asalariados formales entre el primer trimestre de 2024 y el mismo período de 2026. Este desplome del 5,2% en puestos de trabajo manufacturero representa el 45% de la caída total del empleo privado nacional, según un informe de Politikon Chaco basado en datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. El Gran Buenos Aires (GBA) se erige como la zona más afectada, habiendo destruido 25.623 puestos registrados, lo que equivale a un retroceso del 7,4% de su plantilla sectorial. A pesar de concentrar el 26,5% del empleo industrial del país, el GBA explicó el 38,7% de todas las bajas a nivel nacional. La situación se agrava al considerar el interior bonaerense y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que sumaron otras 8.064 y 8.617 bajas respectivamente, haciendo que la región metropolitana y la provincia expliquen más del 60% del ajuste manufacturero total. Provincias como La Rioja (-15,0%), La Pampa (-12,8%), San Luis (-11,3%) y Misiones (-10,1%) sufrieron las mermas más severas. En los principales polos productivos, Santa Fe perdió 5.369 puestos (-3,9%) y Córdoba 5.018 (-4,4%).
En contraste, solo tres provincias patagónicas lograron un saldo positivo en su nómina industrial: Santa Cruz (+420 empleos, 11,8%), Neuquén (+1.216 empleos, 9,2%) y Río Negro (+1.205 empleos, 7,8%), impulsadas por sectores como alimentos y servicios industriales. Sin embargo, estas 2.841 nuevas posiciones son insuficientes para compensar la tendencia general negativa. El informe subraya que el ajuste en la industria fue más pronunciado que en otros rubros económicos, con una contracción del 5,2% frente al 2,2% del empleo privado total, una brecha de tres puntos porcentuales. Esta situación genera preocupación para la región de Rosario y su área metropolitana, históricamente un motor industrial del país, que podría ver mermada su capacidad productiva y su dinamismo económico si la tendencia se mantiene o agrava, afectando la cadena de valor y el empleo indirecto.
Los antecedentes de ciclos de recesión industrial en Argentina son recurrentes, a menudo ligados a políticas macroeconómicas de ajuste, apertura comercial o crisis externas. La persistencia de estas cifras negativas sugiere desafíos estructurales en la competitividad y la productividad del sector manufacturero argentino. A futuro, la recuperación dependerá de la estabilidad macroeconómica, políticas de fomento a la inversión productiva, y la capacidad de las empresas para innovar y adaptarse a mercados cambiantes. Los inversores y productores deberán monitorear de cerca la evolución de los indicadores de empleo industrial, así como las políticas gubernamentales destinadas a revertir esta tendencia.
