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Hernán Lacunza: "El 2,9% de inflación en CABA es consistente con un 2,2% a nivel nacional"
El precandidato presidencial del PRO, Hernán Lacunza, estimó que la inflación nacional de julio rondaría el 2,2%, reflejando el alza del 2,9% en CABA, y advirtió que los procesos de desinflación son largos.
- Inflación nacional estimada en 2,2% para julio.
- Proceso de desinflación será largo, no comenzará con cero.
- Lacunza se lanza como precandidato presidencial PRO.
- Crítica a la falta de impulso en empleo y sectores urbanos.
- Necesidad de reactivar obra pública y experiencia en gestión.
Hernán Lacunza, exministro de Economía y precandidato presidencial por el PRO, proyectó que el índice de inflación nacional para julio se ubicará alrededor del 2,2%, un incremento respecto al 1,9% del mes anterior. Esta estimación se basa en el dato de inflación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), que registró un salto del 1,8% en junio al 2,9% en julio. Lacunza explicó que el índice de CABA, si bien no es idéntico al nacional, es un indicador parcial que anticipa una tendencia al alza en el dato oficial del INDEC.
El dirigente del PRO también se refirió a las declaraciones del presidente Javier Milei sobre la posibilidad de que la inflación mensual comience con cero, manifestando su escepticismo. "No creo estemos cerca de que la inflación mensual empiece con cero", afirmó, comparando los procesos de desinflación con los experimentados en países como Perú o Israel, donde, según su análisis, "son largos, tardan". Detalló que "es más fácil bajar la inflación de 20 al 2% que de 2% a cero", sugiriendo que la convergencia hacia la estabilidad de precios requiere tiempo y políticas sostenidas.
Lacunza, quien confirmó su intención de competir en las próximas elecciones presidenciales, señaló que el expresidente Mauricio Macri lo alentó a dar este paso. Subrayó la importancia de construir proyectos políticos colectivos y mencionó que ha consensuado su precandidatura con colegas del partido. Al ser consultado sobre si su postulación implicaba disconformidad con otras candidaturas, respondió que no está de acuerdo "ni con la de Milei ni con la eventual de Kicillof", argumentando que la Argentina necesita "construcción" y "nuevos enfoques", más allá del "ajuste fiscal como objetivo en sí mismo".
En su análisis económico, Lacunza reconoció que el gobierno de Milei heredó una situación crítica, al borde de la hiperinflación, lo cual consideró una "luz verde". Sin embargo, apuntó a "luces rojas" como el estancamiento del empleo. Si bien el ajuste fiscal era "inexorable", criticó que la economía actual "funciona con un solo motor", basado en sectores como la energía, minería y agro. Esto genera poco empleo en las zonas urbanas y suburbanas, donde el comercio, la construcción y la industria manufacturera, motores clave para el conurbano bonaerense, Córdoba, Rosario y Tucumán, se encuentran "apagados". Para reactivar estos sectores, enfatizó la necesidad de "volver a hacer obra pública", suspendida por el "desborde fiscal" previo, y destacó la importancia de la "experiencia de licitaciones, de crédito, ingenieros".
La proyección de inflación del 2,2% para julio, basada en el dato de CABA, es crucial para entender la dinámica inflacionaria post-PASO y su impacto en el poder adquisitivo. La advertencia de Lacunza sobre la lentitud de la desinflación es un llamado a la prudencia para inversores y consumidores. Su lanzamiento como precandidato presidencial del PRO añade una capa de análisis político con potenciales implicancias económicas, especialmente en lo referente a políticas de gasto público y obra. Los inversores deben seguir de cerca la evolución de los índices de precios y las propuestas económicas de los distintos frentes políticos de cara a las próximas elecciones.

