Grandes petroleras facturaron u$s56.300 millones por guerras en Medio Oriente y Ucrania
Las principales petroleras mundiales registraron ganancias netas ajustadas combinadas de u$s56.300 millones en el tercer trimestre, impulsadas por la crisis de suministro de combustible y los conflictos geopolíticos.

Las claves de la nota
- Ganancias de u$s56.300 millones para grandes petroleras
- Guerras en Medio Oriente y Ucrania dispararon precios
- Márgenes de refinación alcanzaron niveles récord
- Inversiones para aumentar producción de combustible
Las gigantes petroleras globales, incluyendo ExxonMobil, Chevron, BP, Shell y TotalEnergies, han reportado ganancias extraordinarias por un total de u$s56.300 millones en el tercer trimestre. Este resultado sin precedentes se debe en gran medida a la escalada de precios de los combustibles, exacerbada por los conflictos bélicos en Medio Oriente y Ucrania, que han generado una crisis de suministro energético a nivel mundial.
La particularidad de este trimestre radica en que los márgenes de refinación alcanzaron niveles récord, elevando las utilidades de los negocios de producción de combustible a niveles comparables, e incluso superiores, a los de exploración y producción. Un ejemplo notable es ExxonMobil, que por primera vez en al menos seis años, obtuvo más ganancias de sus operaciones de refinación que de la exploración y perforación de petróleo.
Las empresas están respondiendo a esta coyuntura con inversiones significativas en sus refinerías para aumentar la producción. ExxonMobil, por ejemplo, está destinando recursos a su complejo en Baytown, Texas, con el objetivo de incrementar la producción de destilados en 100.000 barriles diarios. Chevron también evalúa oportunidades para mejorar la eficiencia y expandir la capacidad de sus refinerías en el Golfo de Estados Unidos.
Para Argentina, este escenario de altos precios internacionales del petróleo y sus derivados tiene un impacto directo. Si bien el país no es un gran exportador de crudo refinado, la suba de los combustibles impacta en los costos logísticos de toda la cadena productiva, especialmente en el sector agropecuario, uno de los pilares de la economía regional de Rosario. El aumento de los costos energéticos puede erosionar los márgenes de los productores y encarecer los alimentos para el consumidor final. Históricamente, Argentina ha sido sensible a las fluctuaciones del precio del petróleo, y esta situación podría agravar la presión inflacionaria interna si no se logran mitigar sus efectos.
