Gobierno renueva deuda y capta $0,7 billones adicionales para fortalecer sus reservas
El Tesoro nacional logró renovar la totalidad de la deuda en pesos que vencía a fin de mes, captando además $0,7 billones adicionales. La estrategia busca aliviar la presión sobre el dólar y fortalecer las tenencias para afrontar compromisos futuros.

Las claves de la nota
- Renovación total de deuda en pesos a fin de mes.
- Captación adicional de $0,7 billones para reservas.
- Bono dual CER/TAMAR a 2028 captó $3,53 billones.
- Lelink ajustada al dólar sumó $2,53 billones al 7%.
- Vida promedio de la deuda emitida: 10,3 meses.
El Gobierno argentino ha exitosamente renovado la totalidad de la deuda en pesos con vencimiento a finales de este mes, superando las expectativas al captar $0,7 billones adicionales del mercado. Esta operación, liderada por la Secretaría de Finanzas, busca fortalecer las tenencias de fondos del Tesoro de cara a compromisos de pago significativos previstos para noviembre, que ascienden a unos $40 billones. Adicionalmente, estos fondos serán cruciales para mantener la liquidez necesaria para la compra de dólares al Banco Central (BCRA), con el objetivo de afrontar los próximos vencimientos de deuda externa.
La subasta, que ofreció seis títulos en pesos de diversas características, recibió ofertas por un total de $15,79 billones, adjudicándose finalmente $11,56 billones. Esto se traduce en un "rollover" del 106,99% sobre los vencimientos del día. Un dato destacable fue la captación de $3,53 billones a través de un bono dual CER/TAMAR (TXMD8) con vencimiento en 2028, lo que permite alargar los plazos de la deuda y mitigar la presión sobre el calendario de vencimientos de 2027. Este instrumento se colocó a una tasa del 6,21%.
Otro instrumento de gran demanda fue la Letra ajustable por el dólar oficial (Lelink), que sumó $2,53 billones a un costo del 7%, reflejando la elevada demanda de cobertura cambiaria. La Letra de Capitalización (Lecap) con vencimiento a 119 días atrajo $2,08 billones, validando un interés fijo del 2,1% mensual (28,32% anual). El resto de los fondos adjudicados se distribuyeron en papeles ajustados por CER o tasa variable. La vida promedio de la deuda emitida alcanzó los 10,3 meses, un indicador que muestra una tendencia de extensión de plazos en comparación con meses anteriores.
Esta operación se da en un contexto donde la curva de rendimientos de largo plazo en pesos sigue mostrando cautela por parte de los inversores, quienes prefieren instrumentos indexados a la inflación o a la tasa de interés ante la incertidumbre sobre la evolución futura del tipo de cambio y las tasas. La estrategia oficial de extender vencimientos hacia el próximo mandato presidencial, si bien se mantiene, se adapta a la preferencia de los inversores por plazos más cortos y mecanismos de cobertura.
