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Gobierno cree que inflación se "desenganchó" del dólar tras IPC porteño; esperan 2% para el índice nacional
El Gobierno sostiene que la reciente suba del dólar no impactó en la inflación, basándose en el IPC porteño y el análisis del BCRA. Se espera un IPC nacional cercano al 2% para julio.
- IPC nacional esperado cercano al 2% en julio.
- BCRA: dólar se "desenganchó" de la inflación.
- Inflación subyacente descendió al 15% en junio.
- Riesgo externo por conflicto en Medio Oriente.
El Gobierno argentino, a través de sus análisis económicos, ha manifestado la creencia de que la inflación se ha "desenganchado" del comportamiento del dólar, sugiriendo que la reciente apreciación de la divisa no ha tenido un impacto inmediato y significativo en el índice de precios. Esta postura se fundamenta en los datos del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de la Ciudad de Buenos Aires y en las proyecciones para el IPC nacional, que se espera sea cercano al 2% para julio, a pesar de una suba del dólar del 5% en junio.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) respalda esta hipótesis en su último Informe de Política Monetaria (IPOM), donde se señala que la intensidad del traslado de las variaciones cambiarias a los precios ha disminuido. El informe destaca que, durante el segundo trimestre, los bienes de la medición subyacente (IPC-S) mostraron una "cierta desvinculación" respecto a las oscilaciones del tipo de cambio. Como ejemplo, se cita que en junio, mientras el dólar oficial aceleraba su ritmo de suba, la inflación subyacente de bienes descendía al 15%.
Esta visión cobra relevancia ya que constituye un argumento oficial para sostener que la reciente aceleración del dólar, superando los $1.400 en junio, no debería haber impactado significativamente en la inflación. El BCRA considera la inflación subyacente como un mejor indicador de la tendencia de fondo, excluyendo elementos volátiles como alquileres, expensas y cortes de carne. El IPC-S promedió un aumento mensual del 21% en el segundo trimestre y retrocedió al 16% en junio, un registro comparable a los observados en 2017.
El organismo monetario atribuye esta moderación inflacionaria a factores más profundos del régimen macroeconómico, como el equilibrio fiscal, la eliminación del financiamiento monetario al Tesoro y el sesgo contractivo de las políticas fiscal y monetaria. Para los próximos meses, el BCRA proyecta una continuación de la tendencia a la baja en los índices de inflación, anticipando la disipación de factores transitorios y estacionales. Sin embargo, se identifica un riesgo principal en el frente externo, particularmente una eventual profundización del conflicto en Medio Oriente, que podría impactar en el precio del petróleo y, consecuentemente, en los combustibles.
La noticia es de alta relevancia para inversores y empresarios argentinos, ya que aborda la dinámica de la inflación y su relación con el tipo de cambio, factores cruciales para la planificación económica. La desvinculación percibida entre el dólar y los precios, si se confirma, podría moderar las expectativas inflacionarias. Se debe seguir de cerca la evolución del IPC nacional y las proyecciones del BCRA para evaluar la sostenibilidad de esta tendencia y los posibles impactos de factores externos en la estabilidad de precios.

