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Gobierno busca USD 800 millones del sector privado para reforzar la red eléctrica del AMBA
La Secretaría de Energía lanzó una licitación para el proyecto AMBA I, que demandará una inversión de USD 800 millones para ampliar la red eléctrica del Área Metropolitana de Buenos Aires. Este es el primer paso de un plan nacional de 16 obras estratégicas con una inversión total superior a los USD 6.600 millones.
- USD 800 millones para red eléctrica AMBA
- Plan de 16 obras: USD 6.600 millones
- Demanda eléctrica creció 20%, red 8%
- Inversión privada con garantía BID y RIGI
- Licitación diciembre 2026, adjudicación 2027
El Gobierno argentino, a través de la Secretaría de Energía, ha lanzado una convocatoria a inversores privados, tanto locales como internacionales, para financiar la expansión de la red eléctrica del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El proyecto central, denominado AMBA I, requiere una inversión de USD 800 millones y busca paliar la creciente brecha entre el aumento de la demanda residencial de electricidad (un 20% en la última década) y la limitada expansión de la red de alta tensión (un 8%). Esta disparidad ha generado saturación estructural y un riesgo elevado de interrupciones en el suministro, especialmente durante los picos de consumo veraniegos, afectando a una zona que concentra cerca del 40% de la demanda eléctrica nacional.
La iniciativa AMBA I contempla la construcción de 270 kilómetros de nuevas líneas de transmisión en distintas tensiones (500 kV, 220 kV y 132 kV), una nueva Estación Transformadora en Plomer y la incorporación de sistemas de compensación reactiva. Se espera que estas obras sumen aproximadamente 2.000 MW de capacidad adicional al sistema. Este proyecto es el primero de un ambicioso Plan Nacional de Ampliación del Transporte Eléctrico, que abarca 16 obras prioritarias a nivel país con una inversión total proyectada de más de USD 6.600 millones y la adición de 5.610 kilómetros de líneas de 500 kV. El objetivo gubernamental es normalizar el sector energético tras años de desinversión.
Para atraer capital privado, el financiamiento del proyecto AMBA I contará con el respaldo de una garantía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la posibilidad de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), ofreciendo estabilidad y reglas claras a los inversores. Este modelo representa un cambio significativo respecto a la financiación histórica de infraestructura energética en Argentina, delegando el riesgo de construcción y operación a actores privados a cambio de concesiones a largo plazo, sin comprometer recursos fiscales del Estado. La presentación de ofertas técnicas y financieras se prevé para diciembre de 2026, con adjudicación y firma de contrato a principios de 2027, y un plazo máximo de construcción de 52 meses.
Esta licitación es crucial para inversores en infraestructura energética, ya que representa una oportunidad significativa para participar en un proyecto de gran envergadura con respaldo internacional y beneficios fiscales. Los empresarios y productores de la región de Rosario, si bien no son el foco directo de esta obra, se beneficiarán indirectamente de una red eléctrica más robusta que podría mejorar la estabilidad del suministro y reducir costos operativos a futuro. Es importante vigilar la evolución del proceso licitatorio y las condiciones finales de adhesión al RIGI para evaluar el atractivo real para el capital privado.

