Ganadores y perdedores del efecto Brasil: los tres sectores argentinos más amenazados y los que podrían salir favorecidos
La reelección de Lula y la devaluación del real generan riesgos para la industria automotriz y autopartes, pero también abren oportunidades para otros sectores. Especialistas anticipan un impacto desigual en la economía argentina.

Las claves de la nota
- Depreciación del real brasileño tras reelección de Lula.
- Caída de exportaciones argentinas, especialmente en automotriz.
- Déficit comercial argentino con Brasil asciende a USD 2.216 millones.
- Industria automotriz y autopartes, las más amenazadas.
- Oportunidades para sectores que importan insumos brasileños.
La reciente reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil y la consecuente depreciación del real han generado un escenario de incertidumbre para la economía argentina. La caída del 13,9% del índice Bovespa y la apreciación del dólar frente al real (que alcanzó los 5,42 reales) impactan directamente en las condiciones de competencia de diversos sectores productivos del país.
Un real más barato encarece las exportaciones argentinas para los compradores brasileños y, a su vez, abarata los productos brasileños para el mercado local. Entre enero y septiembre de 2026, Argentina registró un déficit comercial con Brasil de USD 2.216 millones. Consultoras estiman que una depreciación adicional del real podría reducir las exportaciones argentinas entre USD 470 millones y USD 1.040 millones, lo que representa una caída de entre 3,6% y 8%.
La industria automotriz y de autopartes se perfila como uno de los sectores más vulnerables. Brasil es el principal destino de las exportaciones de vehículos argentinos, concentrando el 62% del volumen exportado. La caída en las ventas de automóviles argentinos en Brasil (-25% interanual) se agrava por la competencia de modelos chinos y los incentivos brasileños. Las autopartistas también se verían afectadas por una menor demanda de producción local.
Si bien el escenario fiscal brasileño y la falta de señales claras para contener la deuda generan preocupación, algunos sectores podrían beneficiarse. La depreciación del real podría abaratar costos de importación para industrias que utilizan insumos brasileños o que compiten con productos de ese origen. La dinámica del tipo de cambio y las políticas económicas que adopte el gobierno de Lula serán claves para definir los ganadores y perdedores de esta nueva coyuntura.
