El secreto del desarrollo: cómo los países acumulan conocimiento para crecer
La riqueza de un país no se basa solo en sus recursos naturales, sino en la capacidad de su sociedad para acumular saberes y aplicarlos en la diversificación económica, según el economista Víctor Ruilova. El desarrollo de Vaca Muerta en Argentina es un caso de estudio clave.

Las claves de la nota
- El conocimiento y la infraestructura impulsan el desarrollo.
- La diversificación económica es clave para la riqueza.
- Vaca Muerta requiere infraestructura para producción y personas.
- La formación de profesionales es un desafío actual.
La capacidad de una sociedad para acumular y aplicar conocimientos es el factor determinante para el desarrollo sostenido de un país, más allá de la simple posesión de recursos naturales como petróleo, gas o minerales. El economista Víctor Ruilova, en diálogo con Rosendo Grobo en Infobae a la Tarde, enfatizó que el crecimiento económico genuino no solo implica producir más, sino también generar nuevas capacidades que permitan diversificar la economía.
Ruilova, basándose en conceptos como los del Atlas de Complejidad Económica, explicó que cada producto encierra una combinación de saberes y habilidades. Un ejemplo ilustrativo es cómo la tecnología de fabricación de pañales pudo ser adaptada para el desarrollo del silo bolsa, demostrando la transferencia de conocimiento entre sectores. La diversificación de la canasta de exportación, pasando de productos primarios a otros de mayor complejidad, se presenta como un objetivo fundamental.
La discusión tiene una aplicación directa en el contexto argentino, especialmente en relación con el potencial de Vaca Muerta. Si bien el desarrollo del yacimiento puede impulsar la producción y las exportaciones, Ruilova advirtió contra la expectativa de un "derrame" automático hacia el resto de la economía. El crecimiento, según su perspectiva, es más horizontal y requiere la creación de condiciones propicias para que Vaca Muerta traccione otros sectores.
Un aspecto crucial para este desarrollo es la infraestructura, que debe contemplar no solo las necesidades productivas sino también las de la población, incluyendo rutas, conectividad, educación y salud. La capacidad de atraer trabajadores y empresas es vital para que el conocimiento se arraigue y genere un círculo virtuoso de desarrollo regional. La falta de personal especializado es un cuello de botella actual que limita la expansión productiva, como se evidencia en la brecha entre la demanda de profesionales en la industria energética y la oferta disponible.
