El RIMI impulsa el riego: Ya se vendieron 600 pivots y se negocian 800 más
El Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI) está generando un fuerte impulso en la adopción de tecnologías de riego en Argentina, con 600 equipos vendidos y 800 en negociación. El subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal estima un crecimiento exponencial en el sector.
Las claves de la nota
- 600 equipos pívots vendidos
- 800 equipos pívots en negociación
- Potencial de crecimiento de 4 millones de hectáreas regadas
- Inversión de $2.000 a $4.000 por hectárea
El gobierno nacional está apostando fuertemente al desarrollo del sector agropecuario a través de la incorporación de tecnología de riego, fundamental para ampliar la frontera agrícola y mejorar la productividad por hectárea. El Régimen de Incentivo a las Medianas Inversiones (RIMI), incluido en la Ley 27.802, ofrece beneficios fiscales y económicos significativos para los productores que inviertan en sistemas de riego, como pivots centrales y goteo subterráneo. Estos incentivos incluyen la amortización de equipos en un año, recuperación del IVA en tres meses, una alícuota de IVA reducida del 10,5% y la eliminación del Impuesto PAIS, lo que abarata los equipos hasta un 10%.
La respuesta del mercado ha sido muy positiva, con 600 equipos pívots ya vendidos y cerca de 800 adicionales en negociación. En zonas más áridas, el riego por goteo ha sumado aproximadamente 10.000 hectáreas. El subsecretario Manuel Chiappe prevé un crecimiento exponencial en la adopción de estas tecnologías en el próximo año y medio. La inversión en un equipo de riego puede oscilar entre 2.000 y 4.000 dólares por hectárea, pero los incentivos buscan mitigar esta barrera inicial. El impacto de estas medidas se extiende a diversas cadenas productivas, incluyendo horticultura, frutos secos y ganadería, actuando como estabilizador ante shocks climáticos.
Este impulso al riego es crucial para la provincia de Santa Fe y la región centro, tradicionalmente fuertes productoras de granos. La mejora en la eficiencia hídrica permitirá optimizar rendimientos en áreas ya productivas y posibilitará la expansión a zonas con menor precipitación, fortaleciendo la competitividad del agro argentino en el mercado internacional y contribuyendo a la generación de divisas. La tendencia hacia sistemas más eficientes como el pívot central y el goteo marca una modernización necesaria del campo, alineada con las demandas de sostenibilidad y productividad.
