Electrolux cierra planta en Rosario y migra a importación de heladeras
La multinacional sueca Electrolux Group anunció el cierre de su fábrica en Rosario, lo que resultará en la pérdida de 100 puestos de trabajo y un cambio hacia la importación de heladeras. La producción local se encontraba suspendida desde mayo.

Las claves de la nota
- Cierre de planta Electrolux en Rosario
- 100 puestos de trabajo afectados
- Migración a importación de heladeras
- Tendencia de crecimiento de importaciones
La empresa sueca Electrolux Group ha comunicado a sus empleados el cese de operaciones de su planta fabril en Rosario, provincia de Santa Fe. Esta decisión estratégica implica la reorientación hacia un modelo de abastecimiento global, lo que se traducirá en la importación de toda su línea de heladeras desde plantas ubicadas en otros países. La medida tendrá un impacto directo en el mercado laboral local, con la consecuente pérdida de aproximadamente 100 puestos de trabajo.
La suspensión de la producción de modelos de heladeras en la planta rosarina, adquirida por el grupo sueco en 2011, ya venía siendo anticipada en los últimos meses. Este cierre industrial se enmarca en un contexto de profundas transformaciones en el sector de la línea blanca. El consumo de heladeras ha mostrado debilidad, mientras que las importaciones han ganado terreno de manera acelerada frente a la producción nacional.
Este fenómeno se ha intensificado notablemente durante la segunda mitad de 2024 y principios de 2025. De hecho, en febrero de 2025 se registró un hito histórico: por primera vez en décadas, las ventas de heladeras importadas superaron a las de producción nacional. Este cambio de paradigma en el mercado de electrodomésticos sugiere una tendencia hacia la deslocalización de la producción y una mayor dependencia de las cadenas de suministro internacionales para el abastecimiento del mercado argentino.
El cierre de Electrolux en Rosario no solo afecta a los trabajadores directamente involucrados, sino que también puede tener repercusiones en la cadena de valor local y en la actividad económica de la región. La pérdida de una planta industrial de estas características plantea interrogantes sobre el futuro del sector manufacturero en Argentina y la capacidad de competir con productos importados en un entorno de costos y políticas comerciales cambiantes.
