Economía

El "peso fuerte" de Milei podría frenar la economía argentina, advierte agencia internacional

La apreciación real del peso, sostenida por intervenciones oficiales, contrasta con una inflación del 21,3% y previsiones de caída del PBI, según Bloomberg. Analistas señalan que el tipo de cambio real es demasiado alto para la política actual.

Fuente original: Infobae Economía5 min de lecturaNegativo
El "peso fuerte" de Milei podría frenar la economía argentina, advierte agencia internacional
Imagen ilustrativa

Las claves de la nota

  • Peso se apreció 3,7% vs dólar; inflación acumuló 21,3% (ene-ago).
  • Analistas esperan caída del PBI del 0,9% en el segundo trimestre.
  • Intervención del BCRA en mercados de bonos y futuros aumentó.
  • Tenencias de instrumentos dólar linked superan los USD 12.000 millones.
  • Competitividad de productores nacionales se ve perjudicada por peso fuerte.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de Infobae Economía.

La política de "peso fuerte" impulsada por el gobierno de Javier Milei para controlar la inflación está generando preocupación por su potencial impacto negativo en la actividad económica argentina. A pesar de que el peso solo se ha devaluado un 3,7% frente al dólar en lo que va del año, los precios al consumidor han escalado un 21,3% entre enero y agosto. Esta apreciación real se ha mantenido mediante intervenciones del Banco Central en mercados de bonos y futuros, sumado a los controles cambiarios vigentes para empresas.

Las proyecciones de los economistas son sombrías, con expectativas de una contracción del PBI del 0,9% para el segundo trimestre. Analistas como Iván Stambulsky de Barclays advierten que el tipo de cambio real efectivo es "demasiado fuerte" para la actual combinación de políticas, lo que plantea riesgos para la continuidad de la estrategia económica. La fortaleza de la moneda, si bien moderó aumentos de precios, reduce la competitividad de los productores nacionales y abarata las importaciones, perjudicando a la industria local. Este escenario ya está impactando negativamente en una economía que venía perdiendo impulso.

Durante el primer semestre, los ingresos de divisas por la cosecha de soja y la emisión de deuda corporativa permitieron al Banco Central recomponer reservas sin ejercer demasiada presión sobre el peso. Sin embargo, esta situación cambió en el segundo semestre. La desaceleración de las exportaciones agrícolas y la menor captación de fondos por endeudamiento corporativo han llevado al Banco Central a intensificar su intervención, vendiendo títulos vinculados al tipo de cambio y contratos de futuros para satisfacer la demanda de cobertura y aliviar la presión sobre la moneda. El volumen de estos instrumentos se ha duplicado, alcanzando unos USD 12.000 millones a fines de agosto, lo que evidencia un fuerte grado de intervención oficial.

La estrategia de mantener el tipo de cambio cerca de 1.500 pesos por dólar, mucho más fuerte de lo anticipado por los economistas, contrasta con la necesidad de competitividad de sectores clave para la economía argentina, como el agro. Para la región de Rosario, un peso fuerte puede significar una menor rentabilidad para los productores sojeros y de otros cultivos de exportación, al tiempo que encarece insumos importados. Si bien la inflación mensual ha disminuido drásticamente, la sostenibilidad de este modelo bajo presión cambiaria y con una economía que pierde impulso es el principal interrogante para inversores y empresarios.

Nota completa en Infobae EconomíaLeer la nota original