El oro supera los u$s4.100 y registra su mayor rebote desde agosto tras elecciones en EE.UU.
El oro superó los u$s4.100 por onza, impulsado por la caída del dólar y los rendimientos de bonos del Tesoro estadounidense, tras la victoria demócrata en las elecciones legislativas.

Las claves de la nota
- Oro supera u$s4.100 tras elecciones en EE.UU.
- Dólar y rendimientos de bonos a la baja impulsan el metal.
- Victoria demócrata reconfigura expectativas económicas.
- Caída del petróleo también favorece al oro.
- Recuperación abre interrogantes sobre piso del commodity.
El oro ha extendido su recuperación, superando nuevamente la marca de los u$s4.100 por onza. Este repunte se vio impulsado principalmente por el debilitamiento del dólar estadounidense y la consecuente caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro de ese país. El movimiento se produce tras los resultados de las elecciones legislativas en Estados Unidos, donde la victoria del Partido Demócrata ha reconfigurado las expectativas de los inversores respecto al margen de acción económica del actual gobierno.
El metal precioso llegó a experimentar un avance del 2,1%, acercándose a los u$s4.146 por onza, aunque posteriormente moderó su cotización. Este incremento se suma a una suba superior al 3% registrada en la jornada previa, marcando el mayor incremento diario desde agosto. De esta manera, el oro consolida su posición por encima del umbral de los u$s4.000, un nivel clave para el mercado tras varios meses de correcciones.
La debilidad del dólar, que retrocedió un 0,2% según el índice Bloomberg Dollar Spot, y la caída en los rendimientos de los bonos del Tesoro, son factores que históricamente favorecen al oro. Al no ofrecer intereses, el metal precioso se vuelve más atractivo cuando los activos de renta fija rinden menos, reduciendo el costo de oportunidad de mantenerlo. Asimismo, un dólar más débil abarata su adquisición para inversores que operan con otras divisas, lo que puede potenciar la demanda internacional.
La caída en los precios internacionales del petróleo, especialmente del Brent por debajo de los u$s100 por barril, también ha contribuido a la recuperación del oro. La menor tensión geopolítica, tras declaraciones de Donald Trump restando importancia a posibles ataques contra Irán, ha moderado las preocupaciones sobre una escalada del conflicto, lo que a su vez impacta en las expectativas inflacionarias y en la política monetaria de la Reserva Federal (Fed). Una baja sostenida del petróleo podría aliviar presiones inflacionarias y reducir la necesidad de mantener tasas de interés elevadas, un escenario que beneficia al oro.
Si bien la recuperación es un signo positivo, analistas advierten que aún es prematuro anticipar una tendencia alcista sostenida. El oro aún acumula una caída superior al 20% desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán a fines de febrero. La evolución futura dependerá de cómo se materialicen las expectativas políticas y económicas en Estados Unidos, así como de la dinámica de los precios de la energía y la inflación global. Para Argentina, una cotización estable o al alza del oro puede ser un refugio de valor ante la volatilidad económica interna, aunque su impacto directo en la región de Rosario se vincula más a la demanda de divisas y la inversión en activos seguros.
