El nuevo mapa de la desocupación: cuáles son las ciudades con más personas sin trabajo en Argentina
La desocupación nacional trepó al 7,9% en el segundo trimestre de 2026, pero las diferencias regionales son marcadas, con Gran Rosario liderando el ranking de desempleo con un 11,5%. El informe del Indec también revela una brecha significativa entre grandes centros urbanos y ciudades más pequeñas.

Las claves de la nota
- Desocupación nacional del 7,9% en el 2T 2026
- Gran Rosario lidera con 11,5% de desempleo
- Brecha de 10 puntos entre ciudades con más y menos desempleo
- Informalidad laboral trepó al 45%
La tasa de desocupación en Argentina alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre de 2026, un incremento respecto al año anterior y al trimestre previo. Sin embargo, el promedio nacional oculta profundas disparidades geográficas y de tamaño urbano. Gran Rosario se posiciona como el aglomerado con mayor desempleo, registrando un 11,5%, seguido de cerca por Gran Córdoba (10,5%) y Mar del Plata (9,9%). La región pampeana, en general, presenta los índices más elevados, con un promedio del 9,7%.
La heterogeneidad se observa también en el Gran Buenos Aires, donde los Partidos del GBA registraron un 8,8% mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se mantuvo en un bajo 5,6%. La Patagonia muestra la mayor dispersión interna, con tasas que van desde el 9,2% en Comodoro Rivadavia-Rada Tilly hasta un notable 0,7% en Viedma-Carmen de Patagones, el registro más bajo del país. El noroeste, por otro lado, lidera como la región con menor desocupación (4,3%), destacándose Santiago del Estero-La Banda con un 0,9%.
El informe del Indec subraya una diferencia estructural ligada al tamaño de las ciudades: los aglomerados de 500.000 habitantes o más presentan una tasa de desocupación del 8,3%, considerablemente mayor que el 6% de las ciudades más pequeñas. A nivel nacional, esto se traduce en 1,73 millones de argentinos sin trabajo. Desde fines de 2023, si bien el número de ocupados creció, lo hizo por debajo del aumento de la población económicamente activa, generando 520.600 nuevos desocupados. Paralelamente, la informalidad laboral escaló al 45%, con una caída del empleo registrado y un aumento significativo de la ocupación no registrada.
