El Niño no está solo: claves hídricas para la campaña 2026/27
Juan Carlos Bertoni, especialista en recursos hídricos, advierte que el fenómeno de El Niño no es el único factor que define el escenario hídrico, sino que debe analizarse junto a otros como el Dipolo del Océano Índico y las condiciones previas de humedad del suelo y embalses. La gestión del agua debe pensarse a escala de cuenca.
Las claves de la nota
- El Niño no es el único factor hídrico.
- Dipolo del Océano Índico influye en lluvias.
- Heterogeneidad hídrica: norte con exceso, centro con déficit.
- Gestión de agua debe ser a escala de cuenca.
- Combinar obras con planificación y "no obras".
El especialista en recursos hídricos Juan Carlos Bertoni, en diálogo con Infocampo Estudio, enfatizó que el escenario hídrico para la campaña 2026/27 no dependerá exclusivamente del fenómeno de El Niño. Destacó la interacción de otros factores climáticos, como el Dipolo del Océano Índico, cuya fase positiva podría potenciar las lluvias en zonas clave del centro y la zona núcleo de Argentina. Sin embargo, Bertoni subrayó la importancia de considerar las condiciones preexistentes, como la humedad de los suelos y el nivel de almacenamiento en los embalses de la cuenca del Paraná. La región presenta un panorama heterogéneo, con áreas del norte mostrando excesos hídricos y un 70% de la zona centro, incluyendo Córdoba y el centro de Santa Fe, aún con déficit. Esta disparidad exige estrategias de manejo adaptadas a cada territorio, evitando generalizaciones.
La prevención de excesos hídricos, según Bertoni, requiere una combinación de obras y planificación. Mencionó la limpieza de canales obstruidos como una medida estructural sencilla, pero puso especial énfasis en las "no obras", que incluyen sistemas de alerta temprana, planificación territorial, gobernanza y reglas claras para el manejo del agua. Estas acciones, que involucran tanto al Estado como a actores privados, son fundamentales para evitar que los problemas se conviertan en emergencias. La interconexión de las decisiones tomadas en cada establecimiento es crucial; obras de drenaje sin considerar el impacto aguas abajo pueden agravar la situación en otras zonas. Por ello, el manejo hídrico debe abordarse con una mirada integral de cuenca, superando los límites de cada propiedad.
Bertoni también señaló la necesidad de adaptar las decisiones productivas a la disponibilidad hídrica esperada, sugiriendo considerar dónde y con qué cultivos producir. En relación a la Hidrovía Paraguay-Paraná, advirtió que cualquier intervención para aumentar el calado debe incluir estudios de impacto ambiental rigurosos, prestando especial atención a la disposición de los sedimentos extraídos durante el dragado y sus posibles efectos en la cuenca y ambientes asociados. La gestión del agua, en definitiva, debe ser un esfuerzo coordinado y con visión a largo plazo para mitigar riesgos y optimizar recursos.
