El mundo vibra y la Argentina tiembla: tasas récord en EE.UU. y desplome de activos locales
La suba de tasas de interés en EE.UU. a niveles no vistos desde 2004 y la debilidad de los commodities globales generan un escenario de huida del riesgo que impacta fuertemente en los activos argentinos, con bonos y acciones en mínimos.

Las claves de la nota
- Tasas de EE.UU. suben a 5.6% anual a 30 años.
- Dólar global sube, commodities y activos argentinos caen.
- Riesgo país argentino en máximo de 6 meses.
- Bolsa de Buenos Aires en mínimo post-PASO.
- Tasas de renovación de deuda en pesos superan 30% anual.
El complejo panorama financiero internacional, marcado por la escalada de tasas de interés en Estados Unidos a niveles no vistos desde 2004 y la consecuente apreciación del dólar global, está generando una significativa huida del riesgo en los mercados. Esta situación, agravada por la suba del precio del petróleo y la consecuente inflación internacional, se traduce en un debilitamiento generalizado de los commodities y una presión sobre las economías más vulnerables.
En Argentina, esta "vibración" global se manifiesta como un "temblor" en la economía local. A pesar de los esfuerzos del gobierno por mantener una estrategia de estabilización con superávit fiscal y anclaje del dólar, los sectores productivos que concentran la mayor parte del empleo no experimentan un derrame positivo, llevando a una creciente preocupación por la situación social. La confianza en la administración Milei, según la Universidad Di Tella, ha caído en septiembre, mostrando una brecha de género en el respaldo al gobierno.
Los activos argentinos son particularmente sensibles a este escenario de aversión al riesgo. Los bonos soberanos registran caídas significativas, elevando el riesgo país a su mayor nivel en seis meses. La Bolsa de Buenos Aires, por su parte, se ubica en su peor nivel desde las elecciones de medio término de octubre pasado, con un desplome considerable en las ADRs argentinas en Nueva York. La deuda en pesos también presenta desafíos, con inversores locales mostrando cautela ante vencimientos importantes y la experiencia de reestructuraciones pasadas, lo que se reflejó en las tasas pagadas en la reciente licitación de deuda en pesos, que superaron el 30% anual para instrumentos atados a la inflación.
La desaceleración económica, el aumento de la pobreza y el desempleo son factores clave que explican la fragilidad de la economía argentina ante shocks externos. Los desafíos de financiamiento futuro, especialmente en 2027 y 2028, sumados a la gran cantidad de deuda en pesos a vencer en los próximos 15 meses, generan incertidumbre y presionan a la baja la valoración de los activos locales. Los inversores observan con atención la capacidad del gobierno para gestionar estas presiones y evitar un deterioro mayor de la situación económica y financiera.
