Economía: Miedo e incertidumbre crecen entre argentinos; desempleo y bajos salarios superan a la inflación en preocupaciones
El desempleo (61%) y los bajos salarios (63,1%) se consolidan como las principales preocupaciones económicas de los argentinos, superando a la inflación. Seis de cada diez personas evalúan negativamente la situación actual del país.

Las claves de la nota
- Bajos salarios y desempleo son las principales preocupaciones (63,1% y 61%).
- 60,6% evalúa negativamente la situación económica actual.
- 55,9% atraviesa crisis personal por deudas o ingresos insuficientes.
- 43% de los encuestados siente incertidumbre sobre el futuro.
La percepción sobre la situación económica en Argentina muestra un panorama sombrío, con un creciente malestar que ha desplazado a la inflación como principal inquietud. El desempleo, con un 61% de preocupación, y los bajos salarios, con un 63,1%, encabezan ahora las ansiedades de la población, según el Termómetro Psicosocial y Económico Nº4 del OPSA. Esta situación se agrava al considerar que el 60,6% de los encuestados califica negativamente la economía actual del país, y un 53% no espera mejoras en el próximo año.
El deterioro económico impacta directamente en el bienestar personal, evidenciado por el 55,9% de los consultados que atraviesa una crisis personal ligada a deudas o ingresos insuficientes. La conexión entre la economía y la salud mental es contundente: nueve de cada diez personas otorgan gran importancia a los problemas económicos en su bienestar psicológico. Las emociones predominantes reflejan este desgaste, con un 43% manifestando incertidumbre, un 40% angustia y un 30% temor al futuro, lo que subraya un clima de "pasado que agotó y un porvenir que no ofrece un punto firme de apoyo".
El endeudamiento se presenta como un factor clave del malestar, con un 62% de la población con algún tipo de deuda, y un 57% de estos recurriendo a ella para cubrir gastos esenciales como alimentos y servicios. Las consecuencias son directas: el 53% de los endeudados experimenta ansiedad, angustia o problemas de sueño. Para inversores y productores de la región de Rosario y Santa Fe, este escenario implica una menor demanda interna y una mayor cautela en las decisiones de inversión. El contexto de incertidumbre y la presión sobre el consumo podrían afectar la dinámica de sectores clave como el agroindustrial y el de servicios, ante la dificultad de las familias para sostener sus gastos.
