
Imagen ilustrativa
Economía de EEUU desafía expectativas con fuerte creación de empleo mientras mercados financieros muestran desconfianza
A pesar de la creciente tensión geopolítica y la desconfianza en la deuda del Tesoro estadounidense, la economía real de EE.UU. sorprende con una robusta creación de empleo y crecimiento, superando ampliamente las proyecciones del mercado.
- EE.UU. crea 162 mil empleos en agosto, triplicando expectativas.
- Deuda pública supera los 40 billones de dólares.
- Crecimiento económico real del 1,8% en primer semestre.
- Mercados financieros muestran desconfianza a pesar de datos positivos.
La economía de Estados Unidos presenta un panorama dual, donde la fortaleza del mercado laboral y el crecimiento real contrastan con la persistente desconfianza en los mercados financieros, especialmente en la deuda del Tesoro. La reciente escalada en la guerra de Irán y el alza del precio del petróleo Brent a $96 dólares, junto con el creciente endeudamiento público que supera los 40 billones de dólares, generan incertidumbre. Si bien la deuda pública ha sido un foco de preocupación durante años, su expansión sin freno y la falta de ajuste político plantean interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo.
Sin embargo, la economía real, o "Main Street", parece no inmutarse ante estas tribulaciones. El crecimiento anualizado del 1,8% en el primer semestre, con un crecimiento del 3% en las compras finales del sector privado, y las expectativas de superar el 2% en el tercer trimestre, demuestran resiliencia. El pronóstico de la Fed de Atlanta, que apunta a un sorprendente 4,7%, subraya esta tendencia. La inversión, a pesar de su sensibilidad a las tasas de interés, se mantiene firme, impulsada por el auge de la inteligencia artificial y la necesidad de infraestructura tecnológica.
El mercado laboral es un claro indicador de esta fortaleza. En agosto, se crearon 162 mil empleos netos, triplicando las expectativas de 55 mil. Si bien se deben tomar con cautela las cifras iniciales, las revisiones de meses anteriores y el promedio de los últimos seis meses (106 mil empleos) muestran una mejora significativa, disipando los temores de anemia laboral que llevaron a la Fed a bajar tasas en 2025.
Este escenario de "bonanza sostenida" en la economía real, a pesar de las turbulencias financieras, plantea un desafío para la política monetaria. La Fed, bajo la dirección de Kevin Warsh, se enfrenta a su primera gran prueba, debiendo equilibrar la necesidad de mantener la estabilidad financiera con el impulso del crecimiento económico. Para Argentina, este contexto internacional puede tener implicaciones diversas. La fortaleza del dólar y la potencial intervención de la Fed podrían influir en las tasas de interés globales, afectando el costo de financiamiento y la atracción de inversiones. Por otro lado, la demanda de commodities por parte de una economía estadounidense robusta podría ser un factor positivo para el sector agroexportador argentino. Sin embargo, la volatilidad en los mercados de bonos y la incertidumbre geopolítica global exigen cautela y una gestión prudente de las variables macroeconómicas locales.
La sorpresiva fortaleza de la economía estadounidense, evidenciada por la creación de empleo y el crecimiento, es crucial para los inversores y productores argentinos. Una economía fuerte en EE.UU. puede sostener la demanda de commodities, beneficiando al agro. Sin embargo, la desconfianza en los mercados financieros y la tensión geopolítica global generan volatilidad que debe ser monitoreada de cerca para evaluar su impacto en las tasas de interés y el flujo de capitales hacia Argentina.

