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Dólar Mayorista Supera los $1.500 por Primera Vez en Medio de Tensión Cambiaria
El dólar mayorista cruzó la barrera de los $1.500 por primera vez, alcanzando los $1.530 en el oficial y $1.560 en el blue, evidenciando la tensión en el mercado cambiario y poniendo a prueba la estrategia del gobierno.
- Dólar mayorista superó los $1.500 por primera vez.
- Dólar oficial alcanzó $1.530, dólar blue $1.560.
- Tensión entre dólar, liquidez y tasas de interés.
- BCRA acumula reservas por encima de US$50.000 millones.
- Mercado interpreta $1.500 como techo operativo informal.
El mercado cambiario argentino atraviesa un momento de alta tensión, con el dólar mayorista superando por primera vez la marca de los $1.500. Este lunes, el dólar oficial alcanzó un nuevo máximo nominal de $1.530 para la venta en el Banco Nación, lo que representa una suba del 1% respecto al cierre anterior. Paralelamente, el dólar blue se cotizó en $1.560, mientras que el tipo de cambio mayorista se ubicó en torno a los $1.500. Estos niveles marcan una zona clave que el gobierno busca contener, reavivando el debate sobre su capacidad para sostener el esquema cambiario actual.
La dinámica observada se explica en gran medida por la interrelación entre el dólar, la liquidez y las tasas de interés. En las últimas semanas, el gobierno ha optado por ofrecer rendimientos más elevados en pesos como estrategia para absorber el exceso de liquidez y evitar que este se traslade al mercado de divisas. Analistas de Dhalmore Capital señalan que, si bien el BCRA no controla directamente las tasas, la absorción de pesos por parte del Tesoro en licitaciones, la venta de bonos dollar-linked (aunque con menor actividad reciente) y la desaceleración en las compras de divisas por parte del Central contribuyen a contraer la liquidez, impulsando las tasas al alza. Sin embargo, este efecto colateral impacta negativamente en las curvas de rendimientos en pesos.
La cercanía del dólar mayorista a los $1.500 adquiere relevancia porque el mercado ha comenzado a interpretarlo como un techo operativo informal. A pesar de que el régimen actual opera bajo bandas de flotación, la intervención oficial y las señales de política económica han dotado a este nivel de un peso significativo en las expectativas. Esta situación se da tras un período en el que el peso experimentó una apreciación real considerable, y en lo que va de 2026, la suba del tipo de cambio oficial ha sido inferior a la inflación, generando una demanda de cobertura.
A pesar de la presión cambiaria, el Banco Central continúa acumulando reservas, superando los US$50.000 millones tras comprar US$89 millones el 20 de agosto. Esta posición fortalece la capacidad de intervención del gobierno, aunque la velocidad de las compras se ha moderado. La pregunta central ahora no es solo cuánto puede subir el dólar, sino cuánto está dispuesto el gobierno a pagar en términos de tasas y liquidez para evitar una aceleración mayor. Una defensa exitosa de los $1.500 podría recomponer el atractivo del peso, mientras que una suba sostenida podría incrementar la demanda de cobertura y presionar nuevamente sobre las tasas. Max Capital estima que un ajuste de precios ante riesgos electorales podría haber implicado un nivel cercano a los $1.550 por dólar.
La noticia es de suma importancia para inversores y empresarios argentinos, ya que la cotización del dólar mayorista en niveles de $1.500 marca un hito y una referencia clave para la política económica. Los agentes económicos deben seguir de cerca la estrategia del gobierno para contener la divisa, la evolución de las tasas de interés y la acumulación de reservas, ya que estos factores influirán directamente en la estabilidad macroeconómica y en las decisiones de inversión y producción en el país, incluyendo la región de Rosario.

