
Imagen ilustrativa
Cuenta regresiva para los FAL: bancos y sociedades de bolsa compiten por captar u$s2.000 millones en su primer año
La inminente puesta en marcha de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) el 1° de noviembre desata una feroz competencia entre bancos y ALyCs para administrar los fondos provenientes de aportes a la seguridad social. Se estima una inyección inicial de u$s2.000 millones en el primer año, con proyecciones de crecimiento exponencial.
- FAL: u$s2.000 millones en el primer año.
- Bancos ofrecen comisión 0% y beneficios a empresas.
- ALyCs compiten con cercanía a pymes y educación financiera.
- Santander lanzará FCI de FAL multiempresa.
- FAL: herramienta clave para planificación financiera empresarial.
La cuenta regresiva para el debut de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) el próximo 1° de noviembre está en marcha, anticipando una significativa inyección de capital al mercado de valores argentino. Este nuevo instrumento, que gravará a las grandes empresas con un 1% y a las pymes con un 2,5% de sus aportes a la seguridad social, generará una disputa acérrima entre entidades bancarias y Agentes de Liquidación y Compensación (ALyCs) por captar estos fondos. Las proyecciones son ambiciosas: se estima que el primer año los FAL alcanzarán los u$s2.000 millones, cifra que se duplicaría a u$s4.000 millones en el segundo año, y que en una década podrían representar un 5% del Producto Bruto Interno (PBI).
Ante este panorama millonario, bancos y ALyCs han intensificado sus ofertas para atraer a las empresas, especialmente aquellas con grandes nóminas de empleados. Los bancos, apalancados en su relación preexistente con las compañías para el pago de salarios, están lanzando estrategias agresivas. Algunas entidades ya ofrecen comisión 0% en la administración de estos fondos, buscando acaparar la totalidad de las empresas que operan con ellas. Adicionalmente, se suman beneficios tangibles para los empleados de estas compañías, como paquetes bonificados, mayores límites de crédito, adelantos de sueldo y tasas de financiamiento preferenciales en créditos personales e hipotecarios, lo que podría derivar en una canalización de fondos del FGS para beneficiar a los empleados de sus clientes corporativos.
Por su parte, las gestoras privadas estiman poder administrar entre un 25% y un 30% del total de los FAL, considerando un éxito si logran captar esta porción. Esto dejaría la mayor parte, alrededor del 70%, en manos de los bancos. Sin embargo, los ALyCs, como Grupo IEB, están redoblando la apuesta, enfatizando su cercanía y conocimiento profundo de las pymes, en contraste con la relación más distante de las grandes entidades bancarias. Grupo IEB planea una estrategia de penetración nacional, trabajando con cámaras empresarias y ofreciendo educación financiera para difundir el alcance y los beneficios de los FAL. La oferta de vehículos de inversión para los FAL incluirá Fondos Comunes de Inversión (FCI) multiempresa, con políticas de inversión diferenciadas para corto y largo plazo, y la posibilidad de fondos fiduciarios ante demanda específica de grandes clientes.
El mercado en general percibe los FAL como una herramienta fundamental para la planificación financiera de las empresas. La competencia se centra no solo en los beneficios ofrecidos a las compañías y sus empleados, sino también, y de manera crucial, en el rendimiento que cada fondo pueda generar. La dinámica de esta competencia será clave para definir el destino de miles de millones de dólares que ingresarán al mercado de capitales argentino, con potenciales implicancias para la liquidez y el desarrollo de instrumentos financieros en el país.
La implementación de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL) representa un hito significativo para el mercado de capitales argentino, con una inyección proyectada de miles de millones de dólares. Los inversores, empresas y productores agropecuarios deben seguir de cerca la estrategia de captación de fondos por parte de bancos y ALyCs, así como los rendimientos que ofrezcan los diferentes vehículos de inversión. La competencia por estos fondos podría dinamizar la oferta de productos financieros y tener un impacto directo en la liquidez del mercado.

