Desregulación yerbatera: Ricardo Maciel advierte sobre riesgo de concentración productiva
El misionero Ricardo Maciel, funcionario público, alerta sobre las consecuencias de la desregulación del sector yerbatero impulsada por el gobierno de Milei. Señala que la eliminación de las facultades regulatorias del INYM podría derivar en una mayor concentración productiva, afectando a miles de pequeños productores.

Las claves de la nota
- Alerta sobre concentración productiva por desregulación yerbatera.
- Cuestiona el argumento de "sobreoferta" para justificar bajos precios.
- Resalta la importancia histórica del INYM en la fijación de precios.
- Advierte sobre el riesgo de exclusión de pequeños productores.
- Subraya la necesidad de información y regulación para la equidad.
La reciente desregulación del sector yerbatero en Argentina, impulsada por el gobierno de Javier Milei, ha reavivado un debate crucial sobre el futuro de miles de productores y la dinámica de precios de la materia prima. Ricardo Maciel, funcionario del sector, expresa su preocupación ante la eliminación de las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Según Maciel, el argumento recurrente de la "sobreoferta" para justificar los bajos precios remite a políticas de la década de 1990, que sin datos suficientes, llevaron a medidas como subsidios a la no cosecha y propuestas de reconversión productiva para pequeños productores, considerados "ineficientes". El riesgo latente, según su análisis, es que la exclusión de estos pequeños productores no resuelva los desequilibrios del mercado, sino que profundice la concentración de la actividad en pocas manos.
La historia reciente del sector ofrece antecedentes relevantes. La eliminación de la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM) en los años noventa, junto con la pérdida de registros y estadísticas, debilitó la capacidad de análisis y diseño de políticas objetivas. Esto derivó en mesas de concertación de precios ineficaces y un proceso de concentración productiva. La crisis de 2001-2002, donde el kilogramo de hoja verde se pagaba a apenas 2 centavos de peso, evidenció las consecuencias de un mercado sin herramientas regulatorias. La creación del INYM en 2002 fue un hito, logrando establecer un precio mínimo de 13,5 centavos por kilogramo de hoja verde, acordado unánimemente por los representantes sectoriales. Este mecanismo, a diferencia de la CRYM, basaba el precio en la negociación entre los actores de la cadena, no en una fijación estatal directa, y no generó impactos negativos en el consumidor, incluso ante incrementos significativos en el precio de la materia prima.
El análisis de Maciel cuestiona la supuesta sobreoferta como única causa de los bajos precios, sugiriendo que la información y la regulación son herramientas estratégicas para garantizar la distribución equitativa del valor en una de las economías regionales más importantes del país. La provincia de Misiones, junto con Corrientes, son los principales centros de producción yerbatera. La desregulación podría tener un impacto directo en la estructura productiva de estas provincias, favoreciendo a grandes acopiadores y molineros en detrimento de los pequeños y medianos productores, que son la base social y económica de la actividad. La vigencia de un mercado sin contrapesos regulatorios podría generar un escenario similar al de otras economías regionales donde la concentración ha limitado la participación y el beneficio de los productores primarios.
