Economía

Chicharrita y cogollero: monitorear en el lote para no decidir desde el miedo

La clave para enfrentar las plagas de chicharrita y cogollero en el maíz es la toma de decisiones basada en datos de campo y registros locales, no en el temor. La biotecnología y los modelos predictivos son útiles, pero el monitoreo directo es insustituible.

Fuente original: La Nación Economía4 min de lecturaPositivo
Chicharrita y cogollero: monitorear en el lote para no decidir desde el miedo
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Las claves de la nota

  • Monitoreo anual de chicharrita es crucial.
  • Diferenciar alerta de amenaza real.
  • Biotecnología Bt requiere monitoreo complementario.
  • Decisiones basadas en datos de campo.
  • Recuperar el oficio de caminar el lote.

Resumen elaborado con inteligencia artificial a partir de la nota de La Nación Economía.

El reciente monitoreo de un lote de maíz en el centro-norte de Santa Fe reveló la presencia de ninfas de chicharrita (Dalbulus maidis) y daño de isoca cogollera (Spodoptera frugiperda) en un híbrido Bt con Vip3Aa20, incluso en un contexto de primavera fría en pleno octubre. Esta situación, inusual para el profesional con más de 20 años de experiencia, subraya la importancia de un seguimiento constante de las plagas agrícolas.

La experiencia de la campaña 2023/24 con el achaparramiento ha enseñado que el monitoreo de la chicharrita debe ser anual, no solo durante la siembra del maíz. En la zona, la generación de información local a través de trampas amarillas y conteos en plantas ha demostrado variaciones significativas en la presencia de Dalbulus a lo largo de los años. La detección de ninfas en maíces guachos y de primera indica reproducción local, lo que requiere un análisis detallado de la cantidad de insectos, su momento de aparición, la proporción portadora de patógenos y el tipo de cultivo afectado.

Por otro lado, el daño del cogollero en la mitad de las plantas de maíz de primera, con un grado 3 en la escala de Davis, sorprendió dada la baja temperatura esperada para frenar su voracidad. Si bien la biotecnología Bt sigue siendo una herramienta valiosa, no elimina la necesidad de monitoreo para determinar si se requiere un complemento con insecticidas. La celeridad en la aplicación es crucial, ya que demoras de pocos días pueden reducir drásticamente la efectividad del control.

Tanto la chicharrita como el cogollero exigen enfoques de manejo distintos, pero ambos resaltan la necesidad de basar las decisiones en información sólida. La inteligencia artificial y los modelos predictivos son herramientas complementarias, pero no pueden reemplazar la medición directa en el campo. La recomendación es clara: eliminar maíces guachos antes de la siembra, recorrer el cultivo semanalmente desde la emergencia, colocar trampas amarillas, consultar datos regionales y compartir la información. El optimismo reside en la capacidad de tomar mejores decisiones, conocer el riesgo y aplicar insecticidas solo cuando sea estrictamente necesario, recuperando el oficio de verificar en el lote.

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