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Crédito caro y ahorro barato: Argentina registra una de las mayores brechas de tasas de la región
La diferencia entre lo que los bancos pagan por los depósitos y lo que cobran por los préstamos se mantiene cerca de máximos históricos, superada solo por Brasil en la región. La morosidad creciente es un factor clave en esta disparidad.
- Brecha de tasas de interés: 43 puntos porcentuales promedio.
- Plazo fijo TNA promedio: 20%.
- Préstamo personal TNA promedio: 65%.
- Mora en préstamos personales: 16,4% en junio.
- Mora en crédito empresario: 3,7% en julio.
Argentina exhibe una de las brechas más significativas de la región entre las tasas de interés de los depósitos y los préstamos, un fenómeno que se ha acentuado desde la desregulación de tasas a fines de 2023. Mientras un plazo fijo a 30 días rinde en promedio un 20% TNA, los préstamos personales pueden alcanzar hasta un 129% TNA, con un Costo Financiero Total (CFT) que llega al 320% anual. El Banco Central (BCRA) reporta una brecha promedio de 43 puntos porcentuales, duplicando el promedio histórico de 22,6 puntos.
Este descalce se explica, en parte, por la estructura del sistema financiero local, donde las entidades captan depósitos a corto plazo y prestan a largo plazo, a menudo a tasa fija, lo que genera un descalce de plazos y volatilidad. La morosidad creciente en los préstamos personales, que alcanzó el 16,4% en junio, ha elevado el riesgo de incumplimiento y, consecuentemente, el costo del financiamiento para quienes aún acceden al crédito. Los bancos trasladan este mayor riesgo a las tasas, sumado a los encajes elevados y la carga impositiva.
La situación contrasta marcadamente con el crédito a empresas, donde la mora se ubica en 3,7%. Las compañías suelen tener acceso a financiación a menor plazo, mejores garantías y alternativas en el mercado de capitales, además de menores niveles de morosidad. La combinación de factores como el estancamiento del poder adquisitivo, la caída del empleo formal y tasas activas que no descendieron al mismo ritmo que la inflación ha deteriorado la capacidad de pago de los hogares, llevando a un endurecimiento de las condiciones de acceso al crédito, tanto por precio como por cantidad.
Para los inversores y empresarios de Rosario y la región, esta dinámica implica un acceso al financiamiento más costoso y restrictivo. La alta tasa de interés para el crédito personal puede impactar negativamente en el consumo y la inversión a pequeña escala, mientras que para las empresas, la diferencia con el crédito empresario sugiere que aquellas con mayor acceso a mercados de capitales estarán en una posición más ventajosa. Se espera que la evolución de la morosidad y las políticas del BCRA sigan siendo factores clave a monitorear en el corto y mediano plazo.
Esta noticia es crucial para inversores y empresarios argentinos, ya que detalla la elevada brecha entre el costo del ahorro y el crédito, un factor determinante para la inversión y el consumo. La alta morosidad y las condiciones de financiamiento restrictivas impactan directamente en la liquidez y la rentabilidad de las empresas. Los inversores deben estar atentos a la evolución de las tasas de interés y la política monetaria del BCRA, así como a los indicadores de morosidad, para evaluar el riesgo crediticio y las oportunidades de inversión en el mercado argentino.

