Consumo masivo retrocedió 0,6% interanual en agosto, sumando nueve meses de bajas
Un informe de la Universidad de Palermo reveló que el consumo masivo cayó 1,2% mensual y 0,6% interanual en agosto, acumulando nueve meses consecutivos de descensos. Los rubros de bienes durables y semidurables mostraron resistencias.

Las claves de la nota
- Consumo masivo cayó 0,6% interanual en agosto.
- Nueve meses consecutivos de baja en el consumo.
- Bienes durables y semidurables mostraron resistencia.
- Caída del 4,9% en consumo masivo en agosto.
- Patentamientos de motos crecieron 34,7% interanual.
El consumo masivo en Argentina experimentó una nueva contracción en agosto, registrando una caída del 1,2% mensual y del 0,6% interanual, según un informe privado de la Universidad de Palermo (UP). Esta merma extiende la racha negativa a nueve meses consecutivos, evidenciando una persistente debilidad en el poder adquisitivo de los hogares.
El Índice de Consumo Privado (ICP-UP) acumuló una baja del 1,4% en los primeros ocho meses de 2026 en comparación con el mismo período de 2025. Estos datos contrastan con la visión optimista que el Gobierno ha intentado proyectar, utilizando videos de calles concurridas como Corrientes para cuestionar los diagnósticos de dificultades económicas.
Dentro de los rubros analizados, el consumo masivo, que incluye bienes de alta frecuencia de compra como alimentos y artículos de limpieza, fue uno de los más afectados, con una caída interanual del 4,9% en agosto y un acumulado anual del 3,2%. Los servicios recreativos y de turismo también sufrieron, con una baja del 5,7% interanual.
Por otro lado, los bienes durables y semidurables mostraron un desempeño más resiliente, con aumentos interanuales en agosto, destacándose el fuerte crecimiento en patentamientos de motocicletas (34,7% interanual). Este segmento, si bien representa una porción menor del gasto total, podría indicar una priorización de compras de mayor valor ante la incertidumbre.
Para Rosario y la región, esta tendencia general de caída en el consumo masivo se traduce en una menor demanda para comercios minoristas, supermercados y proveedores de productos de primera necesidad. La persistencia de la baja sugiere que los sectores productivos locales vinculados a estos rubros enfrentarán un entorno desafiante, mientras que el impulso en bienes durables podría beneficiar puntualmente a concesionarias y tiendas de electrodomésticos.
