Reunión de la Fed: qué puede pasar con el dólar, Wall Street y las monedas de América Latina
La subida de tasas de la Fed está descontada, pero el rumbo futuro será clave para el dólar, Wall Street y las monedas latinoamericanas. Se espera un alza de 25 puntos básicos, pero la incertidumbre reside en la trayectoria posterior y su impacto en los mercados.

Las claves de la nota
- Subida de tasas de la Fed prácticamente descontada.
- Proyecciones futuras de la Fed clave para mercados.
- S&P 500 históricamente ha subido tras primeras alzas de tasas.
- Indicadores de crecimiento más importantes que las subidas.
- Dólar fuerte y tasas altas presionan economías emergentes.
La Reserva Federal (Fed) se prepara para una de sus reuniones más influyentes para los mercados globales, con una subida de tasas de interés prácticamente ya asimilada por los inversores. La atención se centra ahora en las proyecciones de la Fed para los próximos meses, que podrían desencadenar un nuevo ciclo de endurecimiento monetario y alterar la dirección del dólar, las acciones de Wall Street y las monedas de América Latina.
Las expectativas del mercado han mutado rápidamente. La probabilidad de un aumento de 25 puntos básicos supera el 90%, mientras que las proyecciones incorporan ahora casi cuatro subidas adicionales durante el próximo año. Este giro ha fortalecido los rendimientos de los bonos del Tesoro y obliga a los inversionistas a reevaluar sus estrategias. Bancos como Bank of America anticipan un alza de 25 puntos básicos, pero proyectan 50 puntos básicos de endurecimiento adicional para 2026, mientras que Goldman Sachs y Citi ven un alcance más limitado.
Históricamente, la primera subida de tasas no ha sido automáticamente una señal bajista para Wall Street. Estudios de UBS indican que el S&P 500 ha ganado en promedio un 10,8% en los 12 meses posteriores al inicio de ciclos de endurecimiento, sin caer en mercados bajistas en ese período. Goldman Sachs, si bien observa un comportamiento inicial menos favorable con una caída promedio del 2% en los primeros tres meses, proyecta un avance del 9% en los 12 meses siguientes. Sin embargo, el desempeño de 2022, con una caída del S&P 500 del 9% tras el inicio de las subidas, subraya la importancia de los indicadores de crecimiento, como el componente de nuevos pedidos del ISM manufacturero, que cayó de 60 a 46, indicando contracción.
El punto de partida actual es diferente, con señales expansivas en la actividad manufacturera y el respaldo de la inversión en inteligencia artificial. UBS mantiene objetivos ambiciosos para el S&P 500, situándolos en 8.100 puntos para finales de 2026. Las valoraciones de las acciones ya han absorbido parte del aumento de los rendimientos, con el múltiplo precio-beneficio esperado del S&P 500 cayendo de unas 22 veces a alrededor de 19,5 veces. Para Argentina, un dólar fortalecido y mayores tasas en EE.UU. podrían generar presiones sobre el tipo de cambio y dificultar el acceso al financiamiento internacional, impactando en la inversión y el consumo. La dinámica de los commodities, clave para la economía local, también estará sujeta a la evolución de la demanda global y la fortaleza del billete verde.
