China y EE.UU. acuerdan recorte de aranceles por 60.000 millones de dólares
Ambas potencias acordaron una reducción de aranceles sobre bienes no sensibles, incluyendo productos agrícolas de EE.UU. y manufacturas chinas, tras la cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump en Washington.

Las claves de la nota
- Recorte de aranceles EE.UU.-China por 60.000 millones de dólares.
- Se incluyen productos agrícolas y manufacturas de ambos países.
- Prórroga de la tregua comercial hasta el 10 de enero.
- Acuerdo para importación de carbón estadounidense por China.
En un movimiento significativo para la economía global, China y Estados Unidos han pactado una reducción de aranceles por un valor total de 60.000 millones de dólares. Esta medida, anunciada tras la reciente cumbre entre los presidentes Xi Jinping y Donald Trump en Washington, abarca una amplia gama de bienes no sensibles. Cada país aplicará un régimen arancelario más favorable a importaciones del otro por un valor de 30.000 millones de dólares.
Para Estados Unidos, esta decisión representa un "desbloqueo de un mejor acceso al mercado" para aproximadamente el 30% de sus exportaciones a China. Las listas de productos beneficiados incluyen desde cereales y carne de EE.UU. hasta cafeteras, juguetes y ropa de cama provenientes de China. Específicamente, China reducirá aranceles sobre productos agrícolas estadounidenses como maíz y carne, aunque la soja no fue incluida en esta etapa. Por su parte, EE.UU. hará lo propio con electrodomésticos, vajillas y textiles chinos.
La cumbre también acordó una prórroga de la tregua comercial hasta el 10 de enero, buscando generar un entorno más estable para la cooperación empresarial y la continuación de diálogos. Se creará un grupo de trabajo sobre agricultura para abordar el acceso recíproco al mercado y la regulación de productos agrícolas. Adicionalmente, se acordó la importación china de 10 millones de toneladas métricas de carbón estadounidense anuales entre 2027 y 2028.
Si bien la noticia es positiva para la desescalada de tensiones comerciales, los mercados chinos reaccionaron con cautela, cayendo bruscamente ante la falta de detalles concretos y el resurgimiento de tensiones subyacentes, especialmente en el sector tecnológico. La incertidumbre sobre la implementación y el alcance de estos acuerdos sigue siendo un factor clave a vigilar.
