Cartera de bonos ideal para el último trimestre: riesgo país en alza y tasas internacionales elevadas
Ante un escenario de riesgo país en máximos, tasas internacionales altas e incertidumbre política, los expertos recomiendan reducir duration y priorizar bonos de corto plazo para capturar rendimiento por carry.

Las claves de la nota
- Riesgo país en 642 puntos básicos.
- Vencimientos de deuda por $103 billones hasta fin de año.
- Cartera recomendada: TZXA7 (30%), T15E7 (20%), TML27 (15%), MGCTD (20%), D30N6 (15%).
- Alternativa: 60% bonos corporativos USD, 20% ON ley local, 20% AO27.
- Rendimiento estimado en cartera alternativa: 6,8% anual en dólares.
El último trimestre del año presenta un panorama desafiante para los bonos argentinos, marcado por un riesgo país que alcanzó los 642 puntos básicos, su nivel más alto desde diciembre de 2025. Esta situación se agrava con tasas internacionales elevadas y una creciente incertidumbre política y económica, evidenciada por la caída en el índice de confianza en el Gobierno y un volumen de compras del Banco Central considerado bajo en septiembre.
Ante este contexto, la estrategia predominante en el mercado financiero es la de reducir la duration de las carteras, enfocándose en instrumentos de vencimiento corto. El objetivo principal es capturar rendimiento a través del carry (intereses devengados) en lugar de especular con una fuerte compresión de los spreads. La especialista Priscilla Sosa de Bull Market Brokers advierte que, ante un aumento de la prima de riesgo, los bonos de tramos largos son los más expuestos a pérdidas significativas.
El Tesoro argentino enfrenta importantes vencimientos de deuda hasta fin de año, superando los $103 billones, con un pico de $35,4 billones el 15 de diciembre. Las curvas de rendimientos en pesos ya reflejan una prima de riesgo electoral. El escenario base proyectado contempla una lateralización del riesgo país entre 600 y 700 puntos, una inflación mensual del 1,8%-2%, tasas en pesos estables y un crawling peg ordenado. Bajo estas condiciones, la prioridad es generar renta por devengamiento.
Sosa propone una cartera diversificada que incluye el bono TZXA7 (30%), un bono CER con duration inferior a un año, actuando como defensa ante una inflación superior a la esperada. El T15E7 (20%), un Boncap con una TIR del 28,16% y una duration mínima, busca ofrecer carry real positivo con bajo riesgo de precio. El TML27 (15%), con tasa variable TAMAR + 5,40%, ayuda a mitigar el impacto de subas de tasas. Para exposición corporativa, el MGCTD (20%), una ON de Pampa Energía con vencimiento en abril de 2029 y TIR del 5,77% en dólar MEP, aporta rendimiento aunque con una duration de 2,19 años. Finalmente, el D30N6 (15%), una letra dólar linked con vencimiento el 30 de noviembre, se destina a cobertura ante un salto cambiario.
Por su parte, Melina Di Napoli de Balanz Capital, si bien comparte la estrategia de priorizar vencimientos cortos, inclina su cartera hacia deuda corporativa en dólares. Destaca que el rendimiento del Treasury estadounidense a 10 años en 5,25% anual castiga a los bonos de mayor duration. Su propuesta asigna un 60% a bonos corporativos de ley extranjera (Tecpetrol 2030 y Vista 2033), un 20% a ON de ley local (Scania 2027) y el 20% restante al soberano corto Bonar 2027 (AO27), proyectando un rendimiento promedio anual en dólares cercano al 6,8%.
