Cambio Climático: El Agro Argentino Concentra el 35% de las Pérdidas Laborales Potenciales por Calor Extremo
Científicos alertan que el cambio climático ya representa una emergencia sanitaria mundial, con el sector agropecuario argentino sufriendo el 35% de las pérdidas laborales potenciales estimadas en 1.914 millones de dólares para 2025 debido al calor extremo.

Las claves de la nota
- 38% de pérdidas potenciales en agro a nivel global por calor.
- Argentina proyecta 1.914 millones de dólares en pérdidas laborales por calor en 2025.
- Agro argentino concentraría 667 millones de dólares de esas pérdidas.
- 127 millones de personas adicionales en inseguridad alimentaria por eventos climáticos.
- El cambio climático es una emergencia sanitaria mundial según científicos.
El sector científico mundial ha elevado la voz para declarar el cambio climático como una emergencia sanitaria global, un llamado que resuena con fuerza en el ámbito agropecuario. Un informe de The Lancet, elaborado en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), proyecta que para 2025 las pérdidas de ganancias potenciales a nivel mundial por el calor extremo podrían superar el billón de dólares, lo que equivale aproximadamente al 1% del PBI global. El sector agropecuario se perfila como el más afectado, concentrando un 38% de estas pérdidas potenciales.
La situación es alarmante si se consideran las estadísticas de mortalidad. El promedio anual de muertes relacionadas con el calor ha aumentado casi un 36% desde la firma del Acuerdo de París, pasando de unas 398.400 anuales en 2006-2015 a 540.800 en 2016-2023. Solo en 2023, se estima que 710.000 personas fallecieron a causa de las altas temperaturas, siendo más del 70% atribuible al cambio climático de origen humano, según la OMS.
En Argentina, el impacto económico es palpable. Se estima que para 2025, las pérdidas potenciales de ingresos laborales por la reducción de la capacidad de trabajo debido al calor ascenderán a unos 1.914 millones de dólares, representando el 0,28% del PBI nacional. El sector agropecuario lidera estas cifras, con pérdidas estimadas en unos 667 millones de dólares, lo que constituye cerca del 35% del total nacional. Estas proyecciones se basan en la pérdida de horas de trabajo en sectores clave como servicios, manufactura, construcción y agricultura.
El cambio climático no solo impacta en la salud y la economía laboral, sino también en la seguridad alimentaria. Se prevé que en 2024, la mayor frecuencia de olas de calor y sequías empuje a 127 millones de personas adicionales a una situación de inseguridad alimentaria moderada o grave, tras analizar el impacto en cultivos fundamentales como maíz, arroz, sorgo y trigo. Las sequías extremas ya afectaron al 51,8% de la superficie terrestre mundial durante al menos un mes en 2025.
Ante este panorama, The Lancet y la OMS instan a reconocer el cambio climático como una emergencia sanitaria mundial, solicitando un nuevo instrumento para coordinar respuestas, anticipar riesgos, fortalecer sistemas de salud y movilizar recursos. La propuesta incluye un aumento del financiamiento para medidas climáticas y sanitarias, buscando condiciones financieras favorables que no agraven la deuda de los países.
