Brasil ya golpeó a los activos argentinos y EEUU asoma como el próximo test para el mercado local
La reelección de Lula da Silva en Brasil generó una corrección en los mercados regionales, impactando negativamente a los activos argentinos, que ya exhiben vulnerabilidades propias. El próximo desafío para el mercado local serán las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos.

Las claves de la nota
- Riesgo país argentino escaló a 777 puntos básicos tras elección en Brasil.
- Merval en dólares cedió 4,4% el lunes posterior al balotaje brasileño.
- Activos argentinos sensibles a shocks externos y desequilibrios propios.
- Elecciones legislativas de EEUU, próximo test para el mercado local.
- Diferencial dólar MEP/CCL alcanzó el 7%, máximo desde 2025.
La reciente reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil ha provocado una significativa corrección en los mercados regionales, exponiendo la fragilidad de los activos argentinos. Tras el balotaje, los ADRs argentinos registraron bajas, y el Merval en dólares cedió un **4,4%** en una sola rueda, según GMA Capital. Los bonos soberanos también sintieron el contagio, con una pérdida del 2,5% en los Globales y un ascenso del riesgo país hasta los **777 puntos básicos**, llegando a rozar los 800 puntos en otras mediciones.
Este episodio brasileño se suma a la previa de las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre, lo que representa un nuevo test para el mercado local. La cautela actual no se explica únicamente por el escenario internacional; consultoras coinciden en que los shocks externos amplifican desequilibrios internos. Estos incluyen un elevado riesgo país, acceso restringido al financiamiento, presión sobre las reservas, una actividad económica en desaceleración y señales de apreciación cambiaria.
La victoria de Lula sorprendió a inversores que anticipaban un triunfo de Flávio Bolsonaro, lo que derivó en caídas pronunciadas en Brasil, con el ETF EWZ cayendo hasta un 26% y el Ibovespa suspendiendo operaciones. Si bien la corrección en Argentina fue menor en escala, evidenció problemas locales preexistentes. El Merval acumulaba una caída del 18% en dólares en 2026, contrastando con una ganancia anual del 4% en Brasil tras el desplome. El deterioro argentino es considerado "sobre todo local", con un componente idiosincrático del riesgo país que representa 568 de los 777 puntos básicos alcanzados, vinculándose a la creciente atención sobre las elecciones presidenciales argentinas de 2027.
La vulnerabilidad política se agrava por una curva de deuda con altos rendimientos y escasez de financiamiento en dólares. La tensión también se manifestó en el mercado cambiario, aunque el tipo de cambio oficial mostró poca variación. El real brasileño se depreció entre 8,1% y 8,8%, mientras el peso argentino cedió menos del 1%. El Banco Central dejó de comprar divisas por tres ruedas consecutivas, y el Tesoro vendió cerca de USD 100 millones, revirtiendo parcialmente compras previas. La estabilidad del peso tuvo costos, evidenciados en un diferencial entre el dólar MEP y el contado con liquidación cercano al 7%, su nivel más alto desde 2025.
