Brasil proyecta cosechas récord de soja y maíz, pero el clima introduce incertidumbre
La Conab estima nuevas cosechas históricas de soja y maíz en Brasil para 2026/27, pero el actual fenómeno de El Niño genera dudas sobre el cumplimiento de estas proyecciones.

Las claves de la nota
- Brasil proyecta cosecha récord de maíz (148 Mt) y soja (181.64 Mt) 2026/27.
- Fenómeno El Niño genera dudas sobre rendimientos proyectados.
- Consumo interno de maíz y exportaciones proyectan alzas significativas.
- Reducción de stock de soja brasileña esperada por mayor molienda.
- Clima es el factor clave para la concreción de las proyecciones.
La Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) de Brasil ha publicado sus primeras estimaciones para la cosecha gruesa 2026/27, proyectando cifras récord para el maíz y un crecimiento moderado para la soja. En el caso del maíz, se espera una producción total de 148 millones de toneladas, un aumento del 2,8% respecto al ciclo anterior, impulsada por la expansión de la superficie sembrada tanto en la primera como en la segunda cosecha. Este incremento productivo, sumado a una demanda interna creciente por la producción de proteínas animales y el auge del bioetanol de maíz, proyecta un consumo interno de 104,8 millones de toneladas y exportaciones de 46 millones de toneladas.
Para la soja, la Conab estima una superficie cultivada de 49,3 millones de hectáreas, con una producción tentativa de 181,64 millones de toneladas. Sin embargo, el crecimiento de la superficie sembrada de soja es el menor de los últimos 20 años, y la proyección de rendimiento no considera el impacto del fenómeno ENSO "El Niño". Este fenómeno climático, históricamente asociado a restricciones hídricas en el Cerrado brasileño y excesos de precipitaciones en el sur, podría afectar significativamente los rendimientos, como ocurrió en el ciclo 2023/24, donde los rindes de soja y maíz cayeron drásticamente. Si se aplicaran los rindes de 2023/24 a las superficies proyectadas para 2026/27, la producción de maíz sería de 161,8 millones de toneladas y la de soja de 130,0 millones de toneladas, cifras considerablemente inferiores a las optimistas proyecciones oficiales.
La Conab también anticipa un aumento en la molienda interna de soja, especialmente para la producción de biodiésel, lo que, combinado con un crecimiento moderado de la producción, podría llevar a una reducción significativa de las existencias finales. La harina de soja vería un aumento tanto en exportaciones como en consumo interno. La insuficiencia de la oferta para seguir el ritmo de la demanda y el procesamiento interno podría ajustar más el balance brasileño, aumentando la sensibilidad del mercado ante posibles déficits de productividad o cambios en la demanda internacional. Para Argentina, y en particular para Rosario, centro neurálgico de la agroindustria, estas proyecciones brasileñas son cruciales, ya que influyen directamente en los precios internacionales de los commodities, la competitividad de nuestras exportaciones y la dinámica del mercado de granos a nivel global.
