Brasil listo para comprar urea argentina: Pampa Energía proyecta planta para 2029
Brasil busca proveerse de urea argentina a partir de 2029, cuando la nueva planta de Pampa Energía esté operativa. El país vecino, gran importador de fertilizantes, ve en Argentina una fuente de abastecimiento competitiva gracias al gas de Vaca Muerta.

Las claves de la nota
- Brasil busca urea argentina a partir de 2029
- Pampa Energía invertirá en nueva planta de urea
- Brasil importa 90% de fertilizantes
- Planta proyecta 21 millones de toneladas anuales
- Inversión de US$ 1.000 millones anuales esperada
El presidente de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, se reunió con el secretario ejecutivo del Ministerio de Agricultura y Pecuaria de Brasil, Cleber Oliveira Soares, para analizar la posibilidad de que Argentina se convierta en un proveedor regional de urea. La iniciativa se fundamenta en la futura planta que Pampa Energía construirá en Bahía Blanca, con una capacidad de producción de 21 millones de toneladas anuales, cuya entrada en operación está prevista para fines de 2029.
Brasil, uno de los mayores consumidores mundiales de fertilizantes, importa actualmente más del 90% de los productos que necesita para su sector agropecuario, enfrentando severos incrementos de precios, que llegaron a subir un 500% en seis meses. Esta situación, exacerbada por conflictos internacionales, impulsó al país vecino a buscar nuevas fuentes de abastecimiento, incluso explorando mercados en África y China.
Mindlin destacó el potencial de Vaca Muerta como fuente de gas natural, permitiendo producir urea de manera competitiva y transformando un recurso en valor agregado. "Brasil es el mercado natural para nuestra producción de urea", afirmó, señalando la oportunidad de crear una nueva corriente comercial entre ambas naciones. El funcionario brasileño, Oliveira Soares, confirmó el interés de Brasil en "absorber y comprar lo que Argentina produce", tanto en combustibles como en fertilizantes.
La inversión de Pampa Energía en la nueva planta representa la mayor de la historia de la compañía, proyectando la generación de más de 3.500 empleos directos durante la construcción y aportando alrededor de US$ 1.000 millones anuales una vez operativa, mediante sustitución de importaciones y exportaciones. Si bien Argentina también es importadora de fertilizantes, cubriendo entre el 60% y 70% de su demanda con compras externas, la nueva capacidad productiva podría revertir esta tendencia y posicionar al país como un actor clave en el mercado regional.
