Boom de exportaciones proyectado a US$ 180.000 millones en 2035 por Vaca Muerta y el RIGI
Se pronostica un fuerte crecimiento de las exportaciones argentinas, alcanzando los US$ 180.000 millones en 2035, impulsado por la energía, el litio, el cobre y la agroindustria. Este impulso busca revertir el débil desempeño comercial histórico del país.

Las claves de la nota
- Exportaciones proyectadas a US$ 180.000 millones en 2035.
- Crecimiento impulsado por Vaca Muerta, RIGI (litio, cobre) y agroindustria.
- Participación global en comercio mundial busca recuperar el 0.55%.
- Argentina tuvo la expansión comercial más débil de la región (2000-2025).
Argentina se encuentra ante una perspectiva optimista para sus exportaciones, con proyecciones que apuntan a alcanzar los US$ 180.000 millones anuales para 2035. Este crecimiento se fundamenta en la maduración de inversiones estratégicas en sectores clave como la energía, especialmente Vaca Muerta, la minería de litio y cobre bajo el paraguas del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), y la esperada normalización del sector agroindustrial.
Marcelo Elizondo, especialista en comercio internacional, señala que la participación argentina en el comercio mundial tocó un mínimo histórico de 0.29% en 2023, afectado por regulaciones, intervencionismo y la sequía. Sin embargo, a partir de 2024 se observa un quiebre en esta tendencia, con exportaciones creciendo por encima de la media global, iniciando una curva de recuperación. Para 2026, se estima que las ventas al exterior alcanzarán los US$ 105.000 millones, proyectándose un salto significativo hacia los US$ 180.000 millones en 2035, recuperando una participación global del 0.55%.
Este escenario contrasta fuertemente con el desempeño de Argentina entre 2000 y 2025, periodo en el que registró la expansión comercial más débil de la región, con un crecimiento de apenas 2.78 veces en valores corrientes. Países como Perú, Brasil, Costa Rica y Chile experimentaron expansiones masivas apalancadas en modelos de especialización, auge minero, agroindustrial o inserción en cadenas de alta tecnología. La debilidad argentina se atribuye a un entramado de distorsiones macroeconómicas que limitaron su oferta exportable tradicional.
Para Rosario y la región, este potencial auge exportador representa una oportunidad significativa. El desarrollo de Vaca Muerta impulsa la demanda de servicios logísticos, de transporte y manufactura, sectores fuertemente arraigados en la economía santafesina. Asimismo, la consolidación de la minería de litio y cobre podría generar nuevas cadenas de valor y demanda de insumos y tecnología. La normalización agroindustrial, pilar histórico de la economía regional, se beneficiaría directamente de mayores volúmenes de exportación y precios favorables, fortaleciendo la actividad portuaria y de servicios asociados.
