Bonos en dólares ensayan un rebote y el riesgo país cede desde máximos del año
Los títulos soberanos argentinos en dólares muestran una recuperación de hasta el 0,92%, mientras el riesgo país retrocede a 672 puntos básicos, tras haber superado las 700 unidades intradiario.

Las claves de la nota
- Bonos en dólares suben hasta 0,92%
- Riesgo país retrocede a 672 puntos básicos
- Global 2041 y 2035 lideran la recuperación
- Global 2046 retrocede 0,7%
Los bonos soberanos argentinos en dólares experimentan un rebote este miércoles 21 de octubre, buscando recuperar parte del terreno perdido tras varias jornadas de fuertes caídas. El riesgo país, que había superado los 700 puntos básicos intradiario en la rueda anterior, retrocede a 672 puntos básicos, según mediciones de JPMorgan. Esta mejora se da en un contexto de un clima financiero global más favorable, aunque la incertidumbre política y las dudas sobre las perspectivas económicas argentinas siguen pesando sobre el apetito inversor.
Los títulos en moneda dura registran avances de hasta el 0,92%, con el Global 2041 y el Global 2035 liderando la recuperación. Sin embargo, el comportamiento no es uniforme, ya que el Global 2046 presenta una baja del 0,7%, evidenciando la disparidad dentro de la curva soberana. Si bien la baja del riesgo país es una señal positiva, los niveles actuales aún se mantienen elevados en comparación con los observados a principios de mes, reflejando la cautela del mercado.
Para la economía argentina, un menor riesgo país y una recuperación en los bonos en dólares son indicadores alentadores que podrían traducirse en una mayor estabilidad financiera. Esto es crucial para atraer inversiones productivas y para facilitar el acceso al financiamiento. En Rosario y la región, esto podría significar una mejora en las condiciones crediticias para empresas agroindustriales y exportadoras, que dependen fuertemente de la coyuntura económica nacional.
Históricamente, la volatilidad de los bonos argentinos y el riesgo país han estado estrechamente ligados a la confianza en la gestión económica y las políticas fiscales. Los antecedentes de crisis y recuperaciones abruptas obligan a los inversores a mantener una postura vigilante. Las próximas semanas serán clave para observar si esta tendencia alcista se consolida o si factores internos vuelven a generar presión sobre los activos argentinos, impactando directamente en la capacidad de financiamiento y el costo del crédito.
