Bitcoin retrocede y la tensión global arrastra a las criptomonedas
Bitcoin cae 1,7% a u$s81.700 presionada por resultados tecnológicos mixtos y la escalada en Medio Oriente. Los ETF spot acumulan u$s1.100 millones en la semana, revirtiendo salidas previas.

Las claves de la nota
- Bitcoin cae 1,7% a u$s81.700
- ETF spot de Bitcoin acumulan u$s1.100 millones en la semana
- Crudo Brent supera los u$s110 por barril
- Soporte clave para Bitcoin en u$s80.800
- Caída de un tercio desde su máximo histórico
El mercado de criptomonedas experimentó una jornada adversa este jueves, con Bitcoin (BTC) retrocediendo un 1,7% y cotizando cerca de los u$s81.700, revirtiendo las ganancias de la sesión anterior. La presión provino de una confluencia de factores negativos: resultados mixtos en el sector tecnológico, la escalada de tensiones en Medio Oriente que impulsó el precio del crudo Brent por encima de los u$s110 por barril, caídas en las bolsas asiáticas y futuros bursátiles estadounidenses. El fortalecimiento del dólar y los elevados rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. también contribuyen a un panorama macroeconómico complejo, especialmente de cara a la próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal. A pesar de la corrección en el precio, la demanda institucional de Bitcoin mostró signos de recuperación. Los ETF spot en Estados Unidos acumularon entradas netas por u$s1.100 millones en la semana, revirtiendo dos semanas consecutivas de salidas, lo que sugiere que el interés institucional se mantiene. Sin embargo, analistas señalan que la presión vendedora aún predomina y que los inversores buscan un nuevo catalizador. El nivel de soporte clave para Bitcoin se sitúa en u$s80.800, con una potencial caída hacia u$s79.600 si se pierde esta zona. La criptomoneda acumula una caída de aproximadamente un tercio desde su máximo histórico, y las expectativas de un regreso a los u$s100.000 antes de fin de año se han moderado. La evolución futura dependerá en gran medida del escenario macroeconómico y de la capacidad de los compradores para defender los niveles de soporte.
Para Argentina, este escenario de volatilidad en los mercados globales tiene implicaciones directas. La incertidumbre financiera internacional puede generar un efecto contagio, impactando la percepción de riesgo en los activos locales. Si bien el mercado cripto no es tan masivo como en otras economías, una porción creciente de inversores y ahorristas locales sigue de cerca estos activos. La debilidad del Bitcoin y otras criptomonedas podría desalentar nuevas inversiones o incluso llevar a algunos a liquidar posiciones para buscar refugio en activos más tradicionales o en divisas fuertes, como el dólar, cuya apreciación global se observa en este contexto. La volatilidad en los mercados de commodities, como el petróleo, también puede afectar indirectamente a la economía argentina, dependiente de sus exportaciones y de los precios internacionales de sus productos agrícolas y energéticos. La suba del crudo, si bien puede beneficiar a algunos sectores exportadores, también presiona sobre los costos de importación y la inflación.
Históricamente, los mercados cripto han demostrado ser altamente sensibles a los movimientos macroeconómicos y a los cambios en la política monetaria de las principales economías. Las subidas de tasas de interés por parte de la Fed, por ejemplo, tienden a reducir la liquidez global y a hacer menos atractivos los activos de mayor riesgo. La situación actual, con una Fed que mantiene una postura restrictiva y la persistencia de conflictos geopolíticos, crea un ambiente de cautela que se refleja en la corrección de activos como el Bitcoin. La región de Rosario, un polo agroexportador clave, podría ver sus flujos de inversión y decisiones de negocio influenciados por estas tendencias globales. Una mayor aversión al riesgo a nivel mundial podría traducirse en menores flujos de capital hacia economías emergentes y en una mayor presión sobre el tipo de cambio local, afectando la competitividad de las exportaciones y el poder adquisitivo interno.
