Banco BBVA advierte sobre el superávit primario más bajo de la era Milei en 2026
BBVA Research proyecta que el superávit primario de Argentina en 2026 será el más bajo desde el inicio de la gestión de Javier Milei, anticipando un escenario fiscal más exigente debido al estrechamiento del margen de recorte de gastos y una recuperación gradual de la recaudación.

Las claves de la nota
- Superávit primario proyectado en 1,3% del PBI para 2026.
- Margen de reducción de gasto se ha estrechado.
- Recuperación de recaudación es más gradual de lo esperado.
- Sostenibilidad fiscal depende de crecimiento y formalización.
- Presupuesto 2027 con margen de error reducido.
El equilibrio fiscal, pilar fundamental del programa económico del gobierno argentino, enfrenta crecientes desafíos según análisis privados. BBVA Research estima que en 2026 se registrará el superávit primario más bajo de la presidencia de Javier Milei, proyectando un 1,3% del Producto Bruto Interno (PBI). Esta cifra, que se repetiría en 2027, marca una tendencia de mayor exigencia para sostener las cuentas públicas tras dos años de ajuste.
El análisis de BBVA señala que el margen para continuar reduciendo el gasto se ha estrechado significativamente. Los recortes iniciales se concentraron en partidas de mayor flexibilidad como subsidios y transferencias, pero ahora el ajuste debe abordarse sobre componentes más rígidos como jubilaciones, prestaciones sociales y remuneraciones. Esta transición implica un esfuerzo mayor para mantener el equilibrio fiscal.
Por el lado de los ingresos, la recuperación de la recaudación está siendo más lenta de lo esperado y no logra compensar la disminución del gasto como principal motor de la consolidación fiscal. La eliminación de ciertos impuestos y modificaciones tributarias han reducido fuentes de ingresos que contribuyeron al ajuste inicial. Por lo tanto, la sostenibilidad fiscal dependerá cada vez más del crecimiento económico y la formalización para expandir genuinamente la base tributaria.
El escenario de riesgo se agrava ante la estrechez del margen fiscal proyectado. Un desvío mínimo en la recaudación o un aumento imprevisto del gasto podría erosionar rápidamente el colchón fiscal. Por ejemplo, un tipo de cambio más alto del previsto encarecería significativamente los intereses de la deuda en moneda extranjera, consumiendo gran parte del margen disponible. La demanda de dólares y la necesidad de refinanciar deuda en pesos son factores clave a vigilar en el corto y mediano plazo.
