Autos eléctricos e híbridos: cuánto cuesta cargarlos en casa, cuánto demora y qué se necesita para instalar el equipo
La carga en casa, los puntos públicos, las potencias disponibles y el cuidado de la batería son parte de la rutina de quienes eligen esta tecnología. El costo de la instalación doméstica varía entre USD 1400 y USD 1900, mientras que la recarga en el hogar puede ser hasta 4 veces más económica que en puntos públicos.

Las claves de la nota
- Costo de instalación de cargador doméstico: USD 1400-1900.
- Recarga doméstica hasta 4 veces más económica que en puntos públicos.
- Batería de 50 kWh: $10.000-$12.000 en casa vs. $35.000-$40.000 en puntos públicos.
- Menos de 400 puntos de recarga pública en Argentina.
La creciente adopción de vehículos eléctricos e híbridos enchufables en Argentina, con la llegada de aproximadamente 80.000 unidades entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, plantea la necesidad de comprender los costos y logística de su recarga. Para los propietarios de estos vehículos, la recarga doméstica se presenta como una alternativa clave para optimizar el uso y la eficiencia, especialmente en los híbridos enchufables donde mantener la batería cargada maximiza el ahorro de combustible.
La instalación de un cargador doméstico representa una inversión inicial que oscila entre USD 1400 y USD 1900, considerando el cargador (USD 650-950), el cable (USD 200-300) y la instalación eléctrica (USD 500-650). Si bien algunas marcas incluyen el cargador con la compra del vehículo, no es una práctica generalizada. La escasez de puntos de recarga pública en Argentina, con menos de 400 disponibles, refuerza la conveniencia de la infraestructura hogareña.
El costo de la recarga varía significativamente. Una batería de 50 kWh puede costar entre $35.000 y $40.000 por carga en un punto público, mientras que en el hogar, el mismo proceso puede reducirse a entre $10.000 y $12.000, dependiendo de la tarifa eléctrica residencial. La potencia de carga (medida en kW) y la capacidad de la batería (en kWh) determinan el tiempo de recarga, que puede ser más rápido con cargadores de corriente continua (DC) que con los de corriente alterna (AC) utilizados en el hogar.
La diferencia en el costo energético es un factor determinante para los usuarios. La recarga doméstica, al aprovechar tarifas residenciales, resulta considerablemente más económica que la dependencia exclusiva de puntos públicos. Esto incentiva la inversión en infraestructura de carga en el hogar, incluso considerando los costos iniciales de instalación. La elección entre carga en casa o en puntos públicos dependerá de la frecuencia de uso, la autonomía del vehículo y la disponibilidad de infraestructura.
