Autorizan a Grupo Grassi a tomar hasta USD 50 millones de Bunge con garantías para Renova y restricciones para Friar
El juez Fabián Lorenzini aprobó un crédito de hasta 50 millones de dólares para el Grupo Grassi, controlante de Nueva Vicentin Argentina, provisto por Bunge. El préstamo, destinado a la originación de granos, cuenta con garantías sobre la participación en Renova y restricciones para su uso en Friar.

Las claves de la nota
- USD 50 millones de crédito para Grupo Grassi
- Tasa SOFR Overnight + 2,50% (6,35%)
- Garantía sobre 8,33% de Renova
- Restricciones para uso en Friar
El juez Fabián Lorenzini ha autorizado al Grupo Grassi, principal accionista de Nueva Vicentin Argentina, a acceder a un financiamiento de hasta 50 millones de dólares. Este crédito, otorgado por Bunge, tendrá como destino la originación de granos y se estructurará con una tasa anual de SOFR Overnight + 2,50%, actualmente en un 6,35%. El préstamo rotativo, con vencimiento el 31 de diciembre de 2031, incluye una comisión de otorgamiento del 0,25% y exige rendiciones de cuentas trimestrales documentadas.
Una condición clave para la aprobación es la constitución de una prenda de primer grado sobre el 8,33% del capital social de Renova, una compañía estratégicamente asociada con Nueva Vicentin. Sin embargo, el juez Lorenzini impuso restricciones significativas, prohibiendo a Bunge ejercer derechos políticos o ceder dividendos sobre estas acciones. Esta medida busca preservar la participación del grupo en Renova y evitar conflictos de interés.
La decisión judicial se tomó a pesar de la oposición del Comité Definitivo de Acreedores de Vicentin, quienes argumentaron que el préstamo carecía de una asignación específica y comprometía la participación en Renova. Además, el síndico concursal Diego Oscar Telesco expresó su preocupación, recordando la deuda de 13 millones de dólares que Friar mantiene con Vicentin y advirtiendo sobre la inconsistencia de girar fondos a una empresa morosa en la que Vicentin tiene una participación minoritaria.
Lorenzini aclaró que cualquier solicitud de asistencia financiera a Friar S.A. requerirá una reconsideración, un dictamen favorable del Comité de Acreedores y la presentación de un plan de recupero de deudas. Esta autorización, aunque favorable para el Grupo Grassi en cuanto al acceso a fondos, viene marcada por salvaguardas para proteger los activos y los intereses de los acreedores de Vicentin en el complejo proceso concursal.
